
Una mujer se descubrió 38 parásitos en el cerebro y una tenia en el intestino tras un viaje a la India de mochilera: “Terminé con psicosis severa y paranoia”
Lowri Denman tenía 23 años cuando decidió hacer un viaje de mochilera a la India con un grupo de amigos. “Sin preocupaciones en nuestros 20, no lo pensamos mucho”, y eligieron hacer una escapada a un país donde la...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Lowri Denman tenía 23 años cuando decidió hacer un viaje de mochilera a la India con un grupo de amigos. “Sin preocupaciones en nuestros 20, no lo pensamos mucho”, y eligieron hacer una escapada a un país donde la neurocisticercosis tiene una prevalencia bastante alta y es una de las causas más frecuentes de epilepsia adquirida. Aunque su viaje en 2007 fue increíble, y transcurrió sin problemas, la experiencia de la británica se torció cinco años después.
“Era un fin de semana en Cardiff. Estaba en una cafetería con un grupo de mis amigas planeando una despedida de soltera”, detalla Denman en su canal de YouTube. Pero lo que sucedió a continuación ha sido lo más escalofriante que ha vivido nunca: “Necesitaba hacer pis, así que fui al baño.
Los detalles
Me senté, y algo no se sentía bien”, narra. Seguidamente se dio cuenta de que había “algo colgando”, por lo que “agarré un poco de papel higiénico y tiré de esa cosa envuelta, fruncida, con aspecto de celofán, y simplemente cayó al inodoro”, explica. Se trataba de una tenia, un parásito que puede medir entre 2 y 8 metros, en el caso de la Taenia solium, o entre 6 y 12 metros para las Taenia saginata.
Era bastante pesado, diría yo”, describe Denman. También ha afirmado que cuando miró hacia el inodoro, “supe exactamente qué era”. Aunque “no tenía ninguna sola señal de que tenía una maldita tenia en mi cuerpo”, “en mi pánico tiré de la cadena”.
A día de hoy, “desearía haberla recogido y llevado a casa”. Pero al final, “¿quién lleva una tenia de un metro de largo por una maldita y concurrida cafetería? ¿Qué diablos les iba a decir a las chicas?
Qué dicen los expertos
‘Miren esto’”, añade. La punta del iceberg: “Se volvió muy oscuro, muy aterrador”La expulsión de aquella tenia en el baño de la cafetería fue solo el principio de una historia que la dejaría huella. A la experiencia se sumó una convulsión que nació “de la nada” y que la llevó a realizarse “un par de escáneres y al descubrimiento de 38 parásitos en mi cerebro”.
Tras las pruebas, recibió un diagnóstico médico devastador: “Me diagnosticaron una enfermedad llamada neurocisticercosis, la causa más común de epilepsia en los países en desarrollo, y no tenía la más mínima idea de que esto existía”, asegura, algo que tampoco conocían hasta ese momento sus amigos que viajaban con frecuencia. A partir de ese momento, la vida de Denman colapsó. “Toda mi vida se puso patas arriba durante unos 10 años.
Se volvió muy oscuro, muy aterrador”. Y es que las secuelas de las 38 larvas alojadas en su cerebro durante cinco años afectaron drásticamente su estado neurológico y psiquiátrico. En las palabras de Denman: “Perdí el contacto con la realidad.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





