
Una trabajadora lleva a una empresa de congelados a los tribunales y alega que su vida peligró por el frío en el puesto
Una operaria de una planta de alimentos congelados en Newport, Gales, ha llevado a la compañía que la emplea ante un tribunal laboral al alegar que el frío de su lugar de trabajo podía provocarle un paro cardíaco. El...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Una operaria de una planta de alimentos congelados en Newport, Gales, ha llevado a la compañía que la emplea ante un tribunal laboral al alegar que el frío de su lugar de trabajo podía provocarle un paro cardíaco. El juez desestimó todas sus reclamaciones. Según informó la , Gabriela Bolohan inició su relación laboral en Solway Foods Limited en julio de 2024 sin declarar ninguna enfermedad preexistente, y meses después recibió el diagnóstico de síndrome de Raynaud, una afección que interrumpe la circulación sanguínea en las extremidades ante el frío, la ansiedad o el estrés.
Bolohan trabajaba en un área donde la temperatura operativa se situaba entre los 0 °C y los 5 °C. Tras comunicar su diagnóstico a la empresa, fue trasladada a una zona de manipulación de productos refrigerados, no congelados, en un entorno relativamente más cálido. De acuerdo con la , la planta de Rogerstone, integrada en el grupo 2 Sisters Food Group, emplea a cerca de 1.
Los detalles
600 personas y es una de las mayores instalaciones de comidas preparadas de Europa. El momento de mayor tensión llegó en febrero de 2025, durante una reunión de bienestar con sus superiores. Según consta en los documentos del tribunal, Bolohan afirmó en ese encuentro que había acudido “a urgencias después del trabajo y me dijeron que, debido a que trabajaba en el frío, mi corazón podría detenerse”.
La trabajadora negó posteriormente haber pronunciado esas palabras exactas, pero el juez rechazó su versión al considerar que las actas de la reunión y un informe posterior del servicio de salud laboral la contradecían. Ante la gravedad de la información, Solway Foods suspendió a Bolohan de forma preventiva con el sueldo íntegro mientras evaluaba alternativas dentro de la planta. La empresa intentó adaptar su puestoDurante los meses siguientes, la empresa elaboró evaluaciones de riesgo en distintas áreas.
La primera zona analizada fue descartada por considerarse insegura; la segunda presentaba riesgos de trabajo en altura incompatibles con los episodios de mareos de Bolohan, así como tareas de carga que superaban su límite médico de 5 kilogramos. El servicio de salud laboral dictaminó en dos ocasiones que la trabajadora no estaba en condiciones de desempeñar ninguna función. Al levantarse la suspensión médica en marzo de 2025, Bolohan pasó a la baja laboral ordinaria con prestación por incapacidad temporal, decisión que motivó una queja formal de su parte.
Qué dicen los expertos
El 23 de mayo de 2025, con un nuevo informe favorable, se reincorporó a la Planta de Patatas, el área más cálida de la instalación, con una serie de adaptaciones: doble capa de guantes, prohibición de trabajar en plataformas elevadas, reincorporación progresiva al 50 % de la jornada y revisiones semanales. La afectada alega discriminaciónAnte el tribunal, Bolohan presentó dos reclamaciones: incumplimiento del deber de realizar ajustes razonables para una persona con discapacidad, y discriminación directa por razón de sexo. En este segundo punto, comparó su caso con el de su pareja y compañero de trabajo, quien se trasladó a la Planta de Patatas dos meses antes que ella por vía del proceso ordinario de selección interna, y alegó que el trato diferente respondía a su condición de mujer.
El juez rechazó ambas reclamaciones. “La demandante no ha podido señalar nada en lo que se apoye para sostener que el supuesto trato diferencial se debió a su sexo”, escribió en la sentencia, fechada el 7 de mayo de 2026. Sobre los ajustes razonables, concluyó que Solway Foods cumplió con su obligación en todo momento y que la empresa fue “fuera de su camino” para facilitar el regreso seguro de Bolohan al trabajo, tal como recogió la .
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





