
Zapatero mató el amor, según un estudio: los votantes del PP dejaron de casarse y tener hijos cuando el PSOE ganó las elecciones en 2004
Una investigación en la que participan la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y la de Barcelona (UB) ha vinculado la victoria del PSOE en las elecciones generales de 2004 con un descenso en el número de matrimonios y...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Una investigación en la que participan la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y la de Barcelona (UB) ha vinculado la victoria del PSOE en las elecciones generales de 2004 con un descenso en el número de matrimonios y embarazos entre los votantes del PP. El estudio, publicado en Journal of Population Economics, afirma que las peores expectativas económicas que percibían estos electores impactaron en sus decisiones vitales. Los autores analizaron los datos administrativos de los abortos, nacimientos y matrimonios registrados en España entre el año 2000 y el 2020, prestando especial atención a los resultados tras las elecciones generales de marzo de 2004.
Para medir el efecto que pudieron tener los comicios, los investigadores usaron un método de diferencias en diferencias, comparando los cambios mensuales en tasas de aborto y embarazo en municipios con alto y bajo apoyo previo al partido que perdió la elección en 2000. Los resultados muestran que, un mes después de acudir a las urnas, los municipios en los que el Partido Popular tuvo más apoyo registraron un aumento de abortos (0,05 por cada 1. 000 mujeres) y una caída de las concepciones mensuales (0,14 por cada 1.
Los detalles
El repunte de abortos y la caída de embarazos se concentró en el primer mes tras la elección y se desvaneció en los meses siguientes. En consecuencia, también se redujeron los matrimonios reparadores, es decir, aquellos que se formalizan tras conocerse un embarazo. Cuando el voto afecta a la fecundidadEste trabajo identifica una relación directa entre shocks políticos inesperados y las decisiones reproductivas individuales, un fenómeno ya sugerido en Estados Unidos tras la victoria inesperada de Donald Trump en 2016, que hizo que los votantes republicanos tuviesen más hijos en los meses siguientes, pero nunca cuantificado en el caso español ni incorporando el dato clave del aborto.
Según los autores, el impacto del cambio de gobierno fue equiparable al de políticas públicas como el pago de 2. 500 euros por nacimiento vigente en España entre 2007 y 2010. La bajada de la natalidad en los votantes conservadores se debe, según el estudio, a un “descenso agudo y persistente de las expectativas económicas de los simpatizantes del PP”.
Así lo certificaron los barómetros del CIS que siguieron a los comicios: en los meses posteriores a las elecciones, se registró una bajada de entre 0,6 y 0,8 puntos en el índice de expectativas. Esta caída es mayor que la que se produce entre un momento de expansión y otro de crisis económica. El efecto, además, solo se da cuando el resultado electoral es inesperado.
Qué dicen los expertos
El estudio analizó también los resultados de otros comicios, como los del 2011, cuando la victoria popular era previsible, y vieron que el impacto en la natalidad no se replicaba. No obstante, los investigadores reconocen que aún faltan respuestas sobre el peso relativo de las expectativas económicas frente a otros factores, como cambios en actitudes políticas o expectativas de políticas públicas, y proponen analizar con mayor profundidad estos mecanismos en futuros trabajos. “La polarización divide a los ciudadanos según líneas partidistas, afectando a sus preferencias y creencias.
Hemos demostrado que los efectos del partidismo pueden extenderse más allá de la esfera de la opinión pública, incluyendo comportamientos tan importantes como las decisiones sobre fecundidad y matrimonio”, concluyen los autores.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




