
Anabel García Bollas, divulgadora con tartamudez: "Nadie mira raro a una persona ciega, comprendes lo que le pasa y eres más paciente, pero con nosotros no ocurre lo mismo"
ActualidadAnabel García Bollas, divulgadora con tartamudez: "Nadie mira raro a una persona ciega, comprendes lo que le pasa y eres más paciente, pero con nosotros no ocurre lo mismo"Las personas con tartamudez conviven...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. ActualidadAnabel García Bollas, divulgadora con tartamudez: "Nadie mira raro a una persona ciega, comprendes lo que le pasa y eres más paciente, pero con nosotros no ocurre lo mismo"Las personas con tartamudez conviven cada día con el miedo a la burla y la dificultad para relacionarse con los demás. Es una carga invisible que Anabel, una de ellas, se ha propuesto visibilizar. MARISA DEL BOSQUE Actualizado Miércoles, 10 junio 2026 - 12:32 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar por emailAntonio Heredia Leyla Bouzid, la primera directora de cine que muestra la homosexualidad femenina en el mundo árabe: "Es arriesgado, pero no tengo miedo" Sara Carbonero, en su entrevista más personal: "Soy cuarentona, y me encanta, no volvería a los 30" Bego Prados, madre de una niña autista: "Mi hija no es un ser de luz, no me ha hecho mejor persona ni soy una heroína" No sabe en qué momento exacto comenzó a tartamudear y sus padres tampoco lo recuerdan.
Para Anabel García Bollas (Badajoz, 1997) siempre ha sido así, desde que tiene uso de razón. Lo que sí recuerda son las tardes de logopeda, de hablar con una vela, con chicles, con un lápiz en la boca... y esa sensación de "algo no va bien aquí", confiesa.
Los detalles
"Desde bien pequeña me sacaban de las clases del colegio para ir al logopeda y eso me hacía sentir un poco rara. Ninguno de mis amigos iba y yo no entendía qué había de raro en mí para que tuviera que estar en ese sitio en lugar de en el parque jugando con ellos", explica. A los 12 años, la desahuciaron: "Le dijeron a mi madre que no había nada más que hacer, que quizá esto se me quitara o quizá no.
Y a partir de entonces fue cuando empecé a tartamudear mucho más", afirma. Se calcula que alrededor del 1% de la población tiene tartamudez, lo que se traduce en unos 72 millones de personas en el mundo. Concretamente, en España afecta a entre 467.
000, según las últimas cifras de la Fundación Española de la Tartamudez, personas que conviven cada día con el miedo a la burla y con la dificultad para encontrar un trabajo o relacionarse con los demás. Es una carga que nadie ve, pero que tiene un impacto enorme en su vida cotidiana, un problema invisible para la sociedad, por más que le hayan puesto rostro hombres y mujeres tan conocidos como Miguel de Cervantes, el rey Jorge VI de Inglaterra, Winston Churchill o Marilyn Monroe. De la tartamudez, llamada también disfemia, nadie habla, ni siquiera quienes lidian con ella en su día a día; es más fácil esconderla tras un velo de timidez y antipatía.
Qué dicen los expertos
"A una persona con tartamudeo lo que más miedo le da es exponerse. Desde que somos pequeños se ha evaluado constantemente cómo hablamos y un profesional nos ha dicho que no lo hacemos con fluidez. Eso queda ahí; el miedo al juicio te acompaña siempre.
Y por eso te escondes tras un personaje, prefieres quedar de tímida o de borde", afirma Anabel.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





