
Argentina ya está en semifinales: sin sufrimiento no hay paraíso
Argentina parece haber hecho un pacto con la épica. El sufrimiento ya es parte del camino. Así vive la Selección. Así compite. Así construye una identidad que ya trasciende a los nombres propios. Sin sufrimiento no hay...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Argentina parece haber hecho un pacto con la épica. El sufrimiento ya es parte del camino. Así vive la Selección.
Así construye una identidad que ya trasciende a los nombres propios. Sin sufrimiento no hay paraíso. El 3-1 sobre Suiza fue una nueva demostración de carácter.
Los detalles
De una convicción inquebrantable para sobreponerse a los momentos adversos y encontrar respuestas cuando el partido amenaza con escaparse. Argentina volvió a hacer lo que hacen los campeones: resistir, reaccionar y golpear en el momento justo. El desarrollo parecía encaminado desde temprano.
La Selección controló el trámite desde el inicio y encontró rápidamente la ventaja gracias a un impecable cabezazo de Alexis Mac Allister. Ese gol le dio tranquilidad y terminó por anestesiar el primer tiempo. Suiza mostró muy poco, apenas insinuó alguna aproximación aislada y nunca encontró la forma de inquietar seriamente a Emiliano Martínez.
Lionel Messi participó menos que de costumbre, pero el dominio argentino nunca estuvo realmente en discusión. Sin embargo, este Mundial ya enseñó que ningún partido se resuelve antes de tiempo. Y Suiza salió al complemento decidido a cambiar la historia.
Qué dicen los expertos
Encontró espacios por el sector derecho, empezó a incomodar y aprovechó una buena jugada colectiva para alcanzar un empate que cayó como un baldazo de agua fría. Durante varios minutos, Argentina perdió el control y el partido entró en una zona incómoda, esa donde aparecen las dudas y los fantasmas. La historia cambió con la expulsión de Breel Embolo.
La tarjeta roja desactivó el impulso suizo y le devolvió la iniciativa a la Selección. Lionel Scaloni entendió el momento y apostó fuerte: acumuló futbolistas ofensivos, adelantó al equipo y decidió que la victoria había que ir a buscarla. Tal vez no apareció el mejor fútbol, pero sí la determinación.
Y cuando el talento colectivo no alcanza, este equipo siempre encuentra otra virtud para sostenerse. Entonces apareció Julián Álvarez. Hasta aquí, el delantero no había logrado tener el impacto esperado en este Mundial.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





