
Barberías en Ciudad de México desafían las normas de género más allá del cabello
Mar a Julia Casta edaCiudad de M xico, 28 jun (EFE).- En Ciudad de M xico, algunas barber as est n desafiando las normas de g nero del sector al dejar atr s categor as como "corte de dama" y "corte de caballero" para...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Mar a Julia Casta edaCiudad de M xico, 28 jun (EFE). - En Ciudad de M xico, algunas barber as est n desafiando las normas de g nero del sector al dejar atr s categor as como "corte de dama" y "corte de caballero" para construir espacios seguros para la comunidad LGBT, 'queer' y no binaria. En su barber a 'Diablites Klub', Le n Castillo entiende el cuidado como una forma de resistencia, que empieza por "no imponer" y se expresa en gestos tan simples como preguntar antes de cortar.
"No es f cil poner un letrero que diga 'espacio seguro'. Lo tienes que hacer seguro todas las veces", afirma Castillo. Primero, pregunta el nombre y los pronombres, y confirma, una y otra vez, que entendi lo que la persona quiere antes de acercar la m quina o las tijeras.
Los detalles
Su forma de trabajar, explica, est atravesada por su propia experiencia como hombre trans y por las veces que otros decidieron por su cabello, una historia que hoy escucha entre quienes se sientan en su silla. "Si yo tuviera un peso por cada persona que me ha dicho: 'no me lo han querido cortar como yo quiero'. Bueno, yo ya estar a en una mansi n", bromea.
Fer Le n lleg a su silla hace tres a os, cuando comenz su reafirmaci n de g nero, y desde entonces encontr un lugar donde existir dej de ser "tan cansado", relata. Ah dej de pelear por el corte que quer a, cuenta, algo que le ofreci "mucho descanso" despu s de pasar buena parte de su vida enfrentando cuestionamientos incluso en la est tica. Lo que antes "representaba algo que aprisionaba a mi persona", hoy "significa autonom a", resume Le n.
"No sab a que ten a el derecho a existir como yo quisiera", afirma. Algo tan simple como un corte de cabello puede regalar "euforia de g nero", dice Castillo. Pero apropiarse de esa decisi n "no es f cil", porque significa desafiar las estructuras que durante a os dictaron qu cuerpos merec an qu cortes.
Qué dicen los expertos
Con el tiempo, esa forma de entender el cuidado lo llev a ense ar t cnicas de autocorte para que la autonom a tambi n pudiera compartirse. "Es regresarles un poco la autonom a que nos han quitado de poder decidir sobre nuestro cabello", sostiene el barbero. Fue durante uno de esos talleres donde conoci a Yore Valero, estilista colombiano, y de esa colaboraci n naci el Club de Todix.
Hoy impulsan una red para compartir conocimientos y organizar jornadas de cortes seg n las necesidades de distintas comunidades, principalmente personas de la diversidad sexogen rica, aunque su trabajo tambi n alcanza a otros grupos que enfrentan barreras de acceso. Su apuesta, dicen, nunca fue solo cortar cabello, sino ofrecer un "refugio" y "honrar la confianza" que cada persona deposita en sus manos. "La gente necesita ser comunidad, necesita sentirse segura...
es un descanso que alguien te diga: ' Lo quieres as ? As se hace'", remarca L. En 'La Est tica Unisex', Valero cobra por el tiempo y el largo del cabello, no por el g nero del corte, explica.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





