
Benjamín Vicuña reveló la lección que aprendió tras la muerte de Blanca: “El dolor se transformó en luz”
A veinte años de la muerte de su hija Blanca, Benjamín Vicuña continúa recordándola y compartiendo públicamente las huellas que dejó ese episodio en su vida. El actor chileno, actualmente a cargo de uno de los...
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. A veinte años de la muerte de su hija Blanca, Benjamín Vicuña continúa recordándola y compartiendo públicamente las huellas que dejó ese episodio en su vida. El actor chileno, actualmente a cargo de uno de los protagónicos en la obra Secreto en la Montaña junto a Esteban Lamothe, fue invitado a El Diario de Mariana (América), donde habló abiertamente sobre el impacto que tuvo la pérdida y el proceso de aprendizaje que transitó desde entonces. Durante la entrevista, Vicuña relató que la literatura se transformó en su principal refugio frente al dolor.
Describió cómo, con el paso del tiempo, la escritura le permitió transformar el sufrimiento en una forma de luz. “El dolor se transformó en luz a través de los años por medio de la escritura”, expresó. Según detalló, el origen de su libro estuvo en una serie de publicaciones que comenzó a compartir en redes sociales.
Los detalles
Aquellos primeros mensajes, surgidos casi de manera impulsiva, respondían a la necesidad de comunicar lo que estaba atravesando y de conectar con otras personas. Con el correr del tiempo, esa interacción virtual se convirtió en un diálogo genuino y sanador con lectores que estaban viviendo duelos similares o que ya habían pasado por experiencias cercanas. Vicuña explicó que ese ida y vuelta se transformó en la estructura que le permitió avanzar con el libro y que le dio sentido a su proceso de escritura.
“Las respuestas son impresionantes y me emociona mucho ver que tuvo sentido que algo tan doloroso haya generado tanta luz”, reconoció. El actor recordó que, más allá de compartir el dolor, el contacto con la comunidad lo ayudó a descubrir nuevas formas de sobrellevar la ausencia y a resignificar su experiencia. Subrayó que las palabras y los testimonios de otros padres y madres le permitieron comprender que, aunque la herida permanece, es posible encontrar caminos de resiliencia y acompañamiento.
Consultado sobre las enseñanzas que le dejó la pérdida de su hija, Vicuña fue directo. Aseguró que aprendió a valorar el presente, a compartir tiempo de calidad y a profundizar la conexión con sus seres queridos. “Aprendí a vivir, a intentar, a disfrutar el momento y mirar a los ojos”, afirmó.
Qué dicen los expertos
Además, sostuvo que el dolor lo llevó a una transformación personal y a una mayor gratitud por los vínculos familiares. “Aprendí a abrazar a mis hijos, agradecer y a estar conectado con el presente”, añadió. Vicuña dejó en claro que la memoria de su hija sigue muy presente en su vida cotidiana y que la escritura, junto con el apoyo de la comunidad, le permitió sobrellevar uno de los momentos más difíciles.
Para el actor, la experiencia demostró que el amor y la resiliencia pueden abrir espacios de luz, incluso ante las pérdidas más profundas. La hija de Vicuña y Pampita tenía seis años. Desde entonces, cada vez que puede su familia la recuerda con una mezcla de dolor y gratitud que no disminuye con el tiempo, sino que cambia de forma.
El último 15 de mayo, el recordatorio tuvo un significado especial, ya que Blanca hubiera cumplido 20 años. Y entre tantos homenajes, sobresalió el de su prima Brisa Ardohain, ahijada de Pampita y cuatro años mayor que ella. La joven escribió en redes sociales una carta que más que consuelo, busca nombrarla: nombrar lo que fue, lo que pudo haber sido y lo que todavía duele.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





