
Cesc Fàbregas, tras clasificar al Como a la Champions: "No es una broma, si no das un salto de calidad te meten un marcador de tenis"
Serie ACesc Fàbregas, tras clasificar al Como a la Champions: "No es una broma, si no das un salto de calidad te meten un marcador de tenis"El técnico español analiza el hito de su equipo mientras lanza una crítica...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Serie ACesc Fàbregas, tras clasificar al Como a la Champions: "No es una broma, si no das un salto de calidad te meten un marcador de tenis"El técnico español analiza el hito de su equipo mientras lanza una crítica contundente a la dependencia digital de los jóvenes y la pérdida de la esencia del fútbol Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarCesc Fàbregas durante un encuentro del Como frente al Ajax. Getty ImagesWalter VeltroniCorriere della Sera Corriere della SeraActualizado Lunes, 8 junio 2026 - 11:15En su vida, a Cesc Fàbregas solo le falta levantar la Champions, que ha acariciado en varias ocasiones. Surge la duda, aunque sea en broma, de que la oportunidad se presente la próxima temporada, cuando su Como juegue la máxima competición de clubes.
Ha llegado allí con un juego vibrante, alegre y desenfadado, y lo ha hecho acompañado del asombro de todos los expertos, quienes a principios de año no habían concedido a su equipo ningún pronóstico favorable para alcanzar ese hito. ¿Cómo era tu habitación de niño? ¿Ya estabas enamorado del fútbol?
Los detalles
Sí, mi manta era del Barcelona y en la pared destacaban los pósteres de mis ídolos: Figo, Guardiola, Laudrup. El primer balón que tuve fue un Mikasa, todavía lo recuerdo. ¿Cómo eran tus padres cuando te tuvieron?
Mis padres me trajeron al mundo cuando eran muy jóvenes, no tenían ni 20 años. Vivíamos en un pueblo de catorce mil habitantes, en un piso de dos habitaciones. ¿Dónde aprendiste a jugar al fútbol?
En la calle, delante de casa; me divertía jugando a chutar el balón contra la pared o contra el cierre metálico de las tiendas. ¿Recuerda cuándo te diste cuenta de que tenías el talento necesario? Si viajo muy atrás en mi memoria, me veo jugando en aquellos partidos monumentales, de 20 contra 20, en los campos del pueblo.
Qué dicen los expertos
Sí, regateaba, marcaba muchos goles. No habría parado nunca. Iba a por el portero, le pedía el balón y salía disparado al ataque.
Mi padre, que había empezado a trabajar, me llevaba por las tardes después de la oficina a jugar al fútbol sala con los compañeros del colegio, y quizás ahí se vio que no se me daba nada mal. ¿El fútbol ocupó toda tu infancia? En verano, mis padres me dejaban con mis abuelos.
Delante de su casa había una pista de fútbol cinco y yo me pasaba allí desde la mañana hasta la noche. Me bastaba con oír el ruido del balón desde la ventana para bajar corriendo. Era una obsesión magnífica.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




