
Chronovisor, la fascinante primera película de la historia para ser exclusivamente leída
CineChronovisor, la fascinante primera película de la historia para ser exclusivamente leídaCinemajove enmudece entusiasmado con la película de los estadounidenses Kevin Walker y Jack Auen, un vertiginoso juguete...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: CineChronovisor, la fascinante primera película de la historia para ser exclusivamente leídaCinemajove enmudece entusiasmado con la película de los estadounidenses Kevin Walker y Jack Auen, un vertiginoso juguete borgiano que inventa el noir de biblioteca Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarAnne Laure Sellier en un momento de Chronovisor. Luis Martínez ValenciaValenciaSEGUIR AUTORActualizado Domingo, 21 junio 2026 - 21:35Cinemajove Shahrbanoo Sadat, directora afgana: "El mundo occidental se escandaliza del machismo de los talibanes sin querer entender que el machismo ya estaba allí" Cinemajove Félix Sabroso, director: "La etiqueta de cine petardo es falsa y me hizo mucho daño" Crítica Viva: Cine desaforado para desnudar el deseo femenino (y más cosas) (***) "El diámetro del Aleph sería de dos o tres metros, pero el espacio cósmico estaba en él, sin disminución de tamaño". La cita es la más famosa de El Aleph y aunque solo sea porque Borges al lado de Umberto Eco, bibliófilo con bibliófilo, espejo frente a espejo, aparecen mencionados en los rótulos al final de Chronovisor bien está la cita.
La película de los estadounidenses debutantes Kevin Walker y Jack Auen irrumpió el sábado en el Festival Cinemajove como solo lo hacen las revelaciones: sin pedir permiso y completamente ajena a normas, tradiciones o sentido de la medida. Previamente estrenada en Róterdam y con el aspecto de cita obligada, toda la cinta está concebida para ser leída. De principio a fin, libro sobre libro, revista sobre revista, texto sobre texto, el espectador es invitado a seguir la pista del mayor de los misterios, un enigma que crece, se expande y alcanza a dar cobijo, no lo duden, al universo entero desde la más ridícula y vulnerable de sus criaturas a, atentos, la propia conciencia del espectador.
Los detalles
Un dispositivo, el chronovisor del título, para ver en el que al final, en efecto, te ves. El matiz (como nos avisó el propio Aleph) importa. Básicamente, se trata de la investigación que desde la actualidad una erudita, a la que da vida Anne Laure Sellier, lleva a cabo para dar con la clave del aparato de marras.
El chronovisor, lo crean o no, ocupó buena parte de la actualidad más extravagante de los años 50 y 60. Se trataba de un supuesto dispositivo de observación del pasado inventado por el monje benedictino Marcello Pellegrino Ernetti. Según este hombre que habría compartido la invención con Enrico Fermi y Wernher von Braun, la máquina funcionaba captando la radiación electromagnética y las ondas sonoras que los eventos históricos emitían aún en el presente.
En verdad, su argumento, o el argumento al que se atreve la película, es más ambicioso. Todos viviríamos según la tesis de este hombre que tiempo atrás presumió de haber contemplado la mismísima crucifixión de Cristo atravesados por un tiempo único en el que presente, pasado e incluso futuro coincidirían.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





