
Cómo crear una tarjeta de crédito o débito sin ser un banco: el secreto de las Fintech
Seguramente en los últimos meses has visto que tu aplicación de envíos favorita, la tienda donde compras la ropa o una nueva billetera digital te ofrecen una tarjeta de débito o crédito. Hace unos años, esto era...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Seguramente en los últimos meses has visto que tu aplicación de envíos favorita, la tienda donde compras la ropa o una nueva billetera digital te ofrecen una tarjeta de débito o crédito. Hace unos años, esto era impensable: solo los bancos tradicionales con enormes edificios y bóvedas llenas de dinero podían darte una tarjeta. Entonces, ¿cómo es que ahora una aplicación que usas para pedir comida o pagar tus servicios puede hacerlo?
La respuesta corta es: no se convirtieron en bancos. Detrás de lo que ves en tu teléfono, existe una revolución tecnológica llamada Finanzas Embebidas (o empotradas). Es una tecnología que permite a cualquier comercio o plataforma digital “alquilar” la infraestructura de un banco para crear sus propias tarjetas.
Los detalles
De acuerdo con el estudio Global Payments Report de McKinsey, la forma en que pagamos está cambiando a toda velocidad en el mundo. Las billeteras digitales y los pagos instantáneos están ganando una relevancia importante y la gente exige experiencias rápidas y sin trabas. Para responder a esto, las empresas ya no necesitan construir un banco desde cero; solo necesitan conectarse a internet.
El “detrás de escena”: cómo se hace posible ofrecer tarjetasPara que un comercio o una aplicación cree una tarjeta necesita unirse a un “equipo” de cuatro jugadores estratégicos que hacen todo el trabajo pesado o el “detrás de escena”:El banco patrocinador: este debe ser un banco de verdad con licencias. Es el que cuida los ahorros de la gente (si la tarjeta es de débito) o el que pone el dinero prestado (si es de crédito). La aplicación del celular solo actúa como una “fachada” amigable.
El procesador de pagos: es el cerebro tecnológico. Cuando pasas la tarjeta por un punto de venta, este sistema (operado por empresas modernas como Pomelo, Galileo, Swap o Dock) revisa en un segundo si tienes dinero o crédito y aprueba o rechaza el pago. La red de tarjetas: las empresas globales que ya conoces como Visa o Mastercard.
Qué dicen los expertos
Ellos prestan su marca y su red de telecomunicaciones para que la tarjeta funcione en cualquier lugar del mundo. El fabricante de plásticos: Si la empresa decide dar una tarjeta física y no solo una digital en el celular, acude a empresas especializadas (como Thales o Idemia) que imprimen y distribuyen los plásticos con un chip seguro. No es lo mismo una tarjeta de débito que una de crédito.
Si un comercio o una billetera quiere lanzar su tarjeta, debe entender que los caminos son muy diferentes: Para tarjetas de débito: el sistema es más sencillo. La tarjeta se conecta directamente a una cuenta donde el usuario ya guardó dinero. El procesador de pagos solo tiene que revisar: “¿El usuario tiene $10 en su cuenta?
Para tarjetas de crédito: aquí hay un riesgo. Como se trata de prestar dinero, la empresa debe desarrollar su propio “motor de riesgo”, es decir, un sistema inteligente que analice si el usuario es buena paga o no. Además, debe conseguir el dinero para los préstamos, ya sea de sus propias ganancias o de un fondo de inversión.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





