
Cómo funcionaba la justicia en el Antiguo Egipto: los secretos del sistema que protegía el orden del faraón
La justicia en el Antiguo Egipto se sustentó en la tradición, la autoridad real y el principio de maat, entendido como orden universal que el faraón debía garantizar. De acuerdo con National Geographic, el sistema...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: La justicia en el Antiguo Egipto se sustentó en la tradición, la autoridad real y el principio de maat, entendido como orden universal que el faraón debía garantizar. De acuerdo con National Geographic, el sistema judicial egipcio prescindió durante siglos de un código legal general, recurriendo a usos y costumbres orales que, con el tiempo, adquirieron carácter normativo. Los conflictos cotidianos se resolvían por la vía del oráculo o por el kenbet, mientras que los delitos de mayor gravedad llegaban al visir, máxima autoridad judicial después del faraón.
Un sistema sin código legal generalDurante la mayor parte de la historia egipcia, no existió un código legal comparable al de otras civilizaciones como Babilonia. Por ejemplo, cuando Hammurabi promulgó su famoso código hacia 1752 a. , Egipto resolvía los asuntos judiciales mediante decretos reales específicos y normas consuetudinarias.
Los detalles
El primer cuerpo legal egipcio conocido apareció en 715 a. bajo la dinastía XXIV, atribuido a Bocchoris, quien abolió la servidumbre por deudas, según detalló National Geographic. Hasta ese momento, la ley se transmitía oralmente, anclada en la práctica colectiva y legitimada por la maat.
Uno de los testimonios más valiosos sobre la justicia egipcia procede de Deir el-Medina, asentamiento de trabajadores de las tumbas reales del Imperio Nuevo, ubicado frente a Tebas. Allí se hallaron 284 textos jurídicos en papiro y ostraca que permiten reconstruir cómo se gestionaban altercados, robos, disputas y episodios de violencia en la vida diaria. Según National Geographic, los litigios locales se resolvían por dos vías: el oráculo del faraón Amenhotep I divinizado y el kenbet, una suerte de tribunal secular integrado por ciudadanos respetados del poblado.
El oráculo: justicia divina y públicaEl oráculo desempeñaba un papel central en la resolución de conflictos menores y en disputas vecinales. Las consultas se realizaban durante procesiones y festividades, con la imagen del dios transportada por sacerdotes laicos ante la comunidad. Las respuestas, siempre públicas, se expresaban mediante movimientos de la estatua: avanzar significaba afirmación, retroceder, negación.
Qué dicen los expertos
Un papiro conservado en el Museo Británico describe el caso de un acusado que, tras ser declarado culpable en tres consultas sucesivas, fue golpeado por sus partidarios hasta confesar. El kenbet: el tribunal local y sus procedimientosEl kenbet atendía asuntos civiles como impagos, riñas, pequeños robos, injurias y calumnias. Sus miembros, hombres y mujeres, variaban en número según la sesión.
El procedimiento comenzaba con un juramento solemne ante testigos, pues mentir suponía una grave ofensa contra el faraón o el dios Amón, castigada con la muerte. Las audiencias eran públicas y se celebraban en espacios abiertos, generalmente durante fines de semana o festividades locales. Entre los procesos documentados figura el de una mujer que denunció malos tratos de su esposo y el de disputas por el alquiler de asnos.
No siempre se conservó la sentencia final. El visir y la justicia supremaLos delitos que implicaban prisión, trabajos forzados, mutilaciones o muerte excedían la competencia del kenbet y pasaban a manos del visir, figura equivalente a un tribunal supremo. Uno de los expedientes más ilustrativos es el de Heria, acusada inicialmente de robar una copa.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





