
Cocina una vez, come tres: seis recetas de cremas frías para sobrevivir al calor
El comidistaCocina muy fácilCocina una vez, come tres: seis recetas de cremas frías para sobrevivir al calor Una sección mensual para solucionar las comidas y cenas del día a día, con ideas para disfrutar de diferentes...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: El comidistaCocina muy fácilCocina una vez, come tres: seis recetas de cremas frías para sobrevivir al calor Una sección mensual para solucionar las comidas y cenas del día a día, con ideas para disfrutar de diferentes platos con una única preparaciónTambién lo puedes servir con albaricoque, queso curado y picosCaterina BarjauMònica Escudero06 jul 2026 - 05:30CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceA las cremas o sopas frías les cuelgan unos cuantos sambenitos tan extendidos como injustos: que si al final son agua –en el mejor de los casos, con sabor–, que si engañan al estómago pero no alimentan, que si con el calor solo nos queda el gazpacho de supermercado. Craso error: una crema fría bien pensada lleva verdura a cascoporro, está muy rica si la aliñas bien, se prepara casi sin fuego –o directamente sin él– y aguanta días en la nevera (normalmente el reposo incluso mejora su sabor). Además, resuelve una comida; o tres, sin tener que estar dándole vueltas al menú semanal, justo lo que el cuerpo pide cuando hace calor y la cabeza no está para mucho invento.
En El Comidista seguimos en nuestra militancia por mejorar la vida cocinil sin renunciar al tiempo de ocio; merecido y especialmente necesario cuando incluye refrescarse en el mar, piscina o río, que no se nos olvide. Después de darle uso a la verdura congelada en junio, ajustarnos al presupuesto en mayo o alegrarnos el táper en marzo, este mes nos pasamos al frío de cuchara con seis cremas que sirven como base para transformarlas en 18 comidas. Además de conseguir variedad con diferentes toppings que lo cambian todo, algunas no se quedan en sopa.
Los detalles
Cocinas una vez, separas, y de ahí salen platos de cuchara, pero también ensaladas o trucos para convertirlas en un plato único añadiendo ingredientes sencillos como huevo o legumbres. Como siempre, las cantidades son para unas 12 raciones por crema; tres comidas para cuatro; si en casa sois menos, dividid los ingredientes a la mitad. Una crema cada tanto y el verano se lleva mejor: vuestro yo del martes por la noche, sudando solo desplazarse hasta la nevera, os lo va a agradecer.
Salmorejo sin pan, de tomate y manzana Sin pan pero buenísimo igualmenteAl Gonzalez (Getty Images)El salmorejo sin pan no es una herejía, sino una solución (que por cierto, descubrí en el supermercado). La manzana aporta el cuerpo que normalmente da la miga y algo de dulzor que complementa bien al del tomate, con un resultado más ligero y sin gluten para quien no pueda consumirlo. Escalda y pela dos kilos de tomate maduro, por ejemplo tomate de pera bien rojo, y trocéalo en un bol grande.
Añade cuatro manzanas tipo Golden si lo prefieres más dulce, o Granny si buscas acidez peladas y sin corazón, dos dientes de ajo –puedes empezar con uno y probar–, un par de cucharadas de vinagre de Jerez (o al gusto) y sal.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





