
Compartir piso en la tercera edad: "Desde el primer día sentí que esta era mi casa"
HistoriasCompartir piso en la tercera edad: "Desde el primer día sentí que esta era mi casa"Juntarse con desconocidos bajo un mismo techo ya no es sólo cosa de jóvenes. Cada vez más mayores con pocos recursos usan esta...
Surgen avances clave en el escenario mundial. HistoriasCompartir piso en la tercera edad: "Desde el primer día sentí que esta era mi casa"Juntarse con desconocidos bajo un mismo techo ya no es sólo cosa de jóvenes. Cada vez más mayores con pocos recursos usan esta fórmula debido al aumento de la esperanza de vida, el difícil acceso a una residencia y el impacto de la crisis habitacionalFélix (76), Puri (75) y Antonio (74) en su casa, ubicada en ValenciaAlberto Di Lolli Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarFlorencia Da Silva Valencia / BarcelonaValencia / BarcelonaActualizado Lunes, 25 mayo 2026 - 15:20Las persianas están prácticamente cerradas hasta el punto justo en el que permiten entrar una luz tenue que lo ilumina todo. Al otro lado de la ventana está la calle, donde los fines de semana se instala un mercado.
Dentro están los tres: Puri tiene 75 años, Antonio, 74 y Félix, 76. En reiteradas ocasiones repiten que ella es la reina de la casa. —Empezamos con Puri, que es la reina— pide Félix.
Los detalles
—Es la reina, sí— coincide Antonio. Sus cuadros son los que decoran la casa que comparten. En la entrada, sobre el mueble recibidor, hay fotos de su familia, un florero con rosas, una estatuilla de un búho.
Sobre la nevera, destaca un papel rosado con forma de corazón que lleva escrita la palabra yaya. El 87% de los jóvenes emancipados comparte vivienda, según el informe Un problema como una casa publicado por el Consejo de la Juventud de España. Sobre el número de personas mayores que lo hacen no existen datos; sí sabemos que sólo el 7% vive de alquiler, tal como informa la última Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Tal vez no parezca gran cosa, pero el porcentaje ha crecido más del doble en los últimos cinco años. Y compartir espacio y gastos con otras personas, como hacen Puri, Antonio y Félix, se está convirtiendo en una fórmula cada vez más extendida. No sólo entre estudiantes universitarios.
Qué dicen los expertos
Cuando la esperanza de vida en España está en máximos históricos, compartir vivienda entre personas longevas emerge como una alternativa para hacer frente a unos alquileres prohibitivos en bastantes de las grandes ciudades del país. Muchos de estos mayores han sido autónomos, cobran la pensión mínima y son víctimas especialmente vulnerables de la crisis de la vivienda: la oferta es insuficiente y los precios han aumentado un 23% en la última década. A ello se añade que las residencias de la tercera edad también se han encarecido y las plazas son igualmente limitadas.
«Hay personas que han tenido sus casas y que, por un mal negocio, una separación o por enfermedad, terminaron con pensiones mínimas y sin un techo propio», explica Amparo Azcutia. Ella es una de las fundadoras de Hogares Compartidos, un programa que ofrece a las personas mayores de 60 años la posibilidad de vivir dignamente en Valencia con escasos recursos económicos.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





