
Consumidores globales ante el desafío del mercado digital y el consumo sostenible
La defensa del consumidor ya no se relaciona solo en las transacciones tradicionales ni en la letra chica de los contratos. Hoy también se pone en juego en las plataformas digitales, en los algoritmos que orientan...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. La defensa del consumidor ya no se relaciona solo en las transacciones tradicionales ni en la letra chica de los contratos. Hoy también se pone en juego en las plataformas digitales, en los algoritmos que orientan nuestras elecciones y en las promesas ambientales que acompañan a muchos productos. Comprar desde el celular, aceptar términos sin leerlos, recibir publicidades personalizadas o elegir un producto porque se anuncia como “verde” son gestos cotidianos.
Pero detrás de esa comodidad aparece un mercado opaco, atravesado por datos, inteligencia artificial, publicidad perfilada y cadenas globales difíciles de regular. Por eso, hablar de consumidores hoy exige mucho más que reclamar información clara. Hace falta discutir inclusión digital, transparencia algorítmica, sostenibilidad, educación y cooperación internacional.
Los detalles
Las herramientas jurídicas tradicionales siguen siendo necesarias, pero ya no alcanzan frente a prácticas comerciales que cruzan fronteras en segundos. En ese marco, el Grupo Internacional de Expertos en Derecho y Política de Protección del Consumidor de la UNCTAD (ONU Comercio y Desarrollo)** ocupa un lugar clave. Es el único foro mundial especializado en la materia y permite que Estados, organismos internacionales, academia y sociedad civil compartan diagnósticos y respuestas frente a problemas comunes.
Con actividades durante todo el año en formato online y una reunión anual en la sede de la ONU en Ginebra, el espacio funciona como una usina global de cooperación en materia de consumo. La discusión no es abstracta. La inclusión digital no significa solamente tener acceso a internet: también implica contar con capacidades para comprender una transacción, reconocer riesgos, identificar engaños y reclamar de manera efectiva.
Del mismo modo, la sostenibilidad no puede quedar reducida a etiquetas atractivas. Las afirmaciones ambientales deben ser verificables, transparentes y libres de greenwashing. Los desarrollos europeos en este tema son considerables.
Qué dicen los expertos
La política europea de derecho del consumidor viene consolidando una agenda que combina protección en el mercado digital, consumo sostenible, información precontractual clara, lucha contra las prácticas comerciales desleales y prevención del greenwashing. En esa línea, la Unión Europea avanzó con normas para empoderar a los consumidores en la transición verde, reforzar la información sobre durabilidad y reparabilidad de los bienes y exigir que las afirmaciones ambientales sean claras, verificables y no engañosas. Como ejemplos concretos, Portugal puso el foco en la transparencia y en las prácticas manipulativas de los entornos digitales.
El Reino Unido desarrolló criterios para ordenar las promesas verdes de las empresas. Poco a poco, la agenda también avanza en nuestra región. En Argentina, se está redactando un nuevo proyecto de regulación de la Lealtad Comercial, orientado a actualizar las reglas del mercado, reforzar la transparencia, la buena fe comercial y el acceso a información clara para empresas y consumidores, incluyendo la prevención del greenwashing.
Paraguay incorporó al debate legislativo temas como obsolescencia programada, reparabilidad, economía circular y control de alegaciones ecológicas. El desafío es evidente: si la innovación tecnológica se desarrolla sin controles, puede ampliar las asimetrías entre empresas y consumidores. Si la sostenibilidad se usa solo como argumento comercial, puede convertirse en una nueva forma de engaño.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





