
Círculo rojo: todo lo que deberá empezar a definirse una vez que pase el Mundial
“Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar...”, sonó con fuerza en la Copa del Mundo de Qatar, un hit que atravesó a la Argentina y que se convirtió en el himno triunfalista del 2022. Resuelto el lastre de Manuel...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. “Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar... ”, sonó con fuerza en la Copa del Mundo de Qatar, un hit que atravesó a la Argentina y que se convirtió en el himno triunfalista del 2022. Resuelto el lastre de Manuel Adorni, que sumergió al Gobierno durante más de tres meses en su peor crisis política, en Casa Rosada también se volvieron a ilusionar.
“Cambió el clima, no hay dudas”, corroboró un ministro este viernes, en la previa del partido contra Suiza. En pleno mundial, Javier Milei recuperó el control de la agenda política, se estabilizó en la consideración de la opinión pública y la maquinaria oficial está ahora enfocada en el plan de reelección presidencial y en la necesidad de capitalizar una agenda económica que, según Luis Caputo, “Toto”, debería empezar a dar réditos, a contramano de algunos de los principales indicadores que dan cuenta de que a la actividad aún le cuesta mostrar signos sostenidos de repunte. Así lo explicó el ministro el miércoles, en la reunión de la mesa política que exhibió el dominio total de Karina Milei, el protagonismo de Diego Santilli y el debut de Fabián Fernández, un funcionario que, según fuentes oficiales, desembarcó en el gobierno de la mano de la Secretaria General con una misión que, por ahora, parece haber dado sus frutos: ordenar el relato con la política.
Los detalles
“Todo debería llegar mejor de lo que está a las elecciones”, dijo en estas horas un integrante de la mesa política. Existen, en ese sentido, una serie de negociaciones, variables y definiciones que deberían empezar a aclarar, o no, el escenario pre-electoral del próximo semestre, una vez finalizada la copa del mundo. “Estamos bien, confiamos en que tenemos los votos para suspender las primarias”, se ilusionaron el viernes desde el despacho del jefe de Gabinete que pasó por su oficina de Casa Rosada para ordenar papeles, leer documentos y diagramar la agenda de los próximos meses.
El miércoles, en la reunión de la mesa política que se extendió por unas tres horas, la cúpula del gobierno -sin el Presidente, que volvió a ratificar públicamente que no le interesan los detalles de la estrategia electoral- confirmó que, una vez terminado el Mundial, entre julio y agosto, enviará al Congreso el paquete de leyes electorales, prioritario para el intento de reelección, por fuera de la batería de proyectos que sí despiertan el interés de Milei, como la reforma de la carta orgánica del Banco Central, la inviolabilidad de la propiedad privada o el Súper RIGI que se discute en el Senado y que podría sufrir modificaciones impulsadas por popes de la industria metalmecánica. La suspensión de las primarias -la eliminación es una variable que se dejó de tener en cuenta- necesita mayorías especiales, y concentra buena parte de la atención de Santilli, enfrascado en negociaciones con gobernadores, con el PRO y la UCR. Según el Gobierno, en esos espacios querían llevar la discusión más cerca del próximo año, y atarla a eventuales acuerdos electorales.
Algo similar planteó Patricia Bullrich, cuyos movimientos en el Senado siguen siendo observados con cautela por la cúpula libertaria. En esas conversaciones surgió, como mecanismo de garantía, la posibilidad de habilitar listas colectoras. Esa negociación es la que este fin de semana lucía aún empantanada, a pesar del entusiasmo oficial.
Qué dicen los expertos
Hay diversos motivos que explican ese pantano, centrados principalmente en la estrategia electoral que vincula a la Casa Rosada con los gobernadores. Pero existe un denominador común que atraviesa ese vínculo y que el ministro coordinador intenta revertir en su nuevo rol: la desconfianza de los jefes provinciales con el gobierno nacional. Es decir, la espalda que el jefe de Gabinete pueda tener para cumplir acuerdos.
En el interior están cansados de las promesas incumplidas, fastidiados con el sistema de toma de decisiones del Ejecutivo y el liderazgo de Milei. Solo un ejemplo: el miércoles por la noche, en la vigilia del 9 de Julio, y tras la foto de los 13 gobernadores, el Presidente ni siquiera les agradeció a los jefes provinciales por haberse acercado a Tucumán para esa puesta en escena, mucho menos les preguntó por sus necesidades. Su publicitado plan reformista lo abstrae de la realidad.
Sí lo hizo Santilli, un especialista en la administración de las relaciones humanas, validado como interlocutor central con las provincias. El gobierno no quiere elecciones primarias. El recuerdo fresco de las PASO del 2019, que dinamitaron el programa económico y financiero de la administración de Cambiemos, podría explicar una de las motivaciones que llevaron a Milei a intentar suspender esa instancia electoral por segunda vez desde que se implementaron, durante el kirchnerismo.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





