
Cuando un himno gay domina el estadio: ‘Yes Sir I Can Boogie’ y las canciones ‘disco’ que se cantan en el Mundial
MúsicaCuando un himno gay domina el estadio: ‘Yes Sir I Can Boogie’ y las canciones ‘disco’ que se cantan en el MundialEl clásico de Baccara es el último de una serie de éxitos musicales asociados a los clubes gais,...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: MúsicaCuando un himno gay domina el estadio: ‘Yes Sir I Can Boogie’ y las canciones ‘disco’ que se cantan en el MundialEl clásico de Baccara es el último de una serie de éxitos musicales asociados a los clubes gais, como ‘Go West’, ‘Y. ’ o ‘I Will Survive’ que, despojados de su origen y significado, se convierten en el cántico favorito de los hinchasUn grupo de hinchas noruegos cantan en Times Square durante el partido de Noruega contra Senegal celebrado anoche. Anadolu (Anadolu via Getty Images) Jordi Bardají 24 jun 2026 - 15:51CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceEs vieja la historia de que los símbolos culturales se transforman y resignifican con el tiempo, pero quizá este fenómeno nunca es tan evidente como cuando un estadio de fútbol se apropia de canciones asociadas a la cultura LGBTQ+ de forma aparentemente inconsciente.
La dicotomía es evidente: ¿qué hace el templo de la testosterona cantando melodías históricamente vinculadas a lo gay y a su lucha? Yes Sir, I Can Boogie es uno de los casos más recientes de este fenómeno, al haber sido adoptado, en los últimos años, como himno no oficial de la selección escocesa. En 2020, un vídeo de los jugadores cantando la canción a pleno pulmón en un vestuario en Serbia se viralizó y contribuyó a popularizar su uso como football chant durante los partidos de Escocia.
Los detalles
La canción, un gigantesco éxito en Europa en los años setenta que se ha mantenido como clásico disco hasta hoy y estaba interpretada por un dúo español (Baccara, formado por Mayte Mateos y la fallecida María Mendiola), es conocida tanto como himno recurrente en contextos LGBTQ+ como clásico de celebraciones del orgullo, donde el dúo (con nuevas formaciones) la ha seguido cantando a menudo. Hoy la cantan miles de hombres adultos en estadios de fútbol, y recientemente se ha visto a la Tartan Army entonándola incluso en celebraciones en ciudades como Boston. El clásico de Baccara está lejos de ser el primer himno asociado a códigos queer que ha sido adoptado -o apropiado- por las masas futboleras.
Desde al menos 2011, el éxito eurodance de 1996 Freed from Desire de Gala se ha convertido en un conocido cántico futbolero utilizado por clubes de Dublín, Inglaterra y, más recientemente, Suiza, donde llegó a utilizarse como canción de gol durante la Eurocopa 2020. El pegadizo estribillo de “na na na” se canta en comunión por hinchas y futbolistas por igual, y sus letras se adaptan para alentar o intimidar a los rivales: por ejemplo, los seguidores del Newcastle United la adaptaron para su delantero Aleksandar Mitrović con el cántico “Mitro’s on fire, your defence is terrified” (“Mitro está en racha, vuestra defensa está aterrorizada”). Más recientemente, los futbolistas del FC Barcelona han celebrado victorias sobre el césped cantando la canción a viva voz tras los partidos.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





