
Dejó Buenos Aires para ser médica rural en Jujuy: la vocación de sanar y acompañar a la comunidad más allá del consultorio
Aunque no tuvo un referente ni un modelo a seguir, más que el deseo de su propio corazón, Cecilia Gómez llegó a Jujuy hace dos años convencida de que quería vivir y trabajar en un pueblo como Purmamarca. Esa decisión la...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Aunque no tuvo un referente ni un modelo a seguir, más que el deseo de su propio corazón, Cecilia Gómez llegó a Jujuy hace dos años convencida de que quería vivir y trabajar en un pueblo como Purmamarca. Esa decisión la acompañó durante toda la carrera y hoy, cuenta, lleva una vida dedicada a cuidar de los demás. “Lo que más me impacta de trabajar con comunidades es poder estar presente en la vida cotidiana de las personas, no solo cuando vienen al centro de salud”, dice.
Su búsqueda estuvo marcada por la decisión de dejar atrás la ciudad para construir una vida distinta, más cerca de la comunidad y de la naturaleza. El camino no fue sencillo ni estuvo impulsado por una oportunidad laboral previa. “Vine sin ninguna propuesta laboral, simplemente a probar suerte.
Los detalles
Así que inicialmente empecé con guardias, después enganché algunos reemplazos... y ahora hace un año y un mes casi, estoy como médica referente del puesto de salud”, detalla, al recordar los desafíos de abrirse camino en un entorno nuevo y empezar de cero. Hoy es la médica estable del Centro de Atención Primaria de la Salud de Purmamarca y la única profesional médica del pueblo.
“Todos los días trabajo desde temprano. Hago atención de consultorio y, si llegan, urgencias”, cuenta y respira profundo porque desde hace un tiempo ya no le toca hacer guardia. Así, cumple con una rutina que combina la atención en consultorio con las urgencias y que la mantiene en contacto permanente con una comunidad de la que, con el tiempo, pasó a formar parte.
Desde 2001, cada 4 de julio se celebra en Argentina el Día del Médico Rural. La fecha rinde homenaje a Esteban Laureano Maradona (1895–1995), médico, naturalista y filántropo santafesino que transformó la medicina social en la Argentina profunda. Tras graduarse, se instaló en Estanislao del Campo, Formosa, donde vivió en la más absoluta austeridad durante medio siglo.
Qué dicen los expertos
Lejos de buscar el prestigio económico, dedicó su vida a curar y asistir a comunidades originarias, fundó una escuela rural y escribió valiosos libros sobre la flora, la fauna y la antropología del monte chaqueño. Su entrega fue tan profunda que recién dejó Formosa en 1986, ya con 90 años, para pasar sus últimos días en Rosario, donde falleció poco antes de cumplir el siglo de vida. Su legado de altruismo y vocación quedó grabado en la historia del país: en honor a su nacimiento, cada 4 de julio se conmemora un justo homenaje al hombre que demostró que la medicina es, ante todo, un acto de amor y empatía hacia los postergados.
La vocación que la llevó al norte argentinoCecilia dejó Buenos Aires para instalarse en Maimará, Jujuy. Su decisión respondió a una búsqueda personal que comenzó en la infancia y se fue consolidando durante los años de formación en el Hospital Italiano. Allí, el contacto con centros de salud y el servicio de Medicina Familiar la acercó a una forma de ejercer la medicina vinculada al territorio y a la comunidad.
“Me surgió la curiosidad por la medicina familiar y el trabajo en territorio... estaba en lugares que yo consideraba que eran como la meca de la medicina familiar”, recuerda. Cuando llegó el momento de la residencia, optó por Medicina Familiar en Buenos Aires, pero con la mirada puesta en conocer realidades distintas a las urbanas.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





