
Diego Guerrero, el chef que desafió los códigos de la alta gastronomía con DSTAgE: "Para sentirme realizado no necesito morir en una cocina"
EntrevistaDiego Guerrero, el chef que desafió los códigos de la alta gastronomía con DSTAgE: "Para sentirme realizado no necesito morir en una cocina"Podía haber sido periodista o artista, pero se enamoró de los fogones...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: EntrevistaDiego Guerrero, el chef que desafió los códigos de la alta gastronomía con DSTAgE: "Para sentirme realizado no necesito morir en una cocina"Podía haber sido periodista o artista, pero se enamoró de los fogones y los convirtió en su lenguaje. Tras tocar el olimpo Michelin paró y, al poco, abrió en Madrid un proyecto que despojó de corsés la restauración de élite. Casi 12 años después, el chef, DSTAgE y su taller creativo están más en forma que nunca Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarEl chef Diego Guerrero en uno de los rincones de DSTAgE (Madrid).
ISABEL MUÑOZ (Texto) SERGIO ENRÍQUEZ-NISTAL (Fotografías)Actualizado Jueves, 25 junio 2026 - 00:06Siempre ha mirado donde otros no miran. Lo hacía de chico y también ahora, con 51. Incluso en la primera imagen de esta entrevista -y en la última-, los ojos de Diego Guerrero huyen de los bordes de las fotografías.
Los detalles
Parecen buscar algo más allá: en una, tras la ventana del restaurante; en la otra, fuera del encuadre de ese grafiti que le anima a seguir sus sueños (follow your dreams) en la entrada de DSPOT, el laboratorio donde nacen y crecen -también mueren- las ideas que alimentan DSTAgE, el restaurante con el que desafió los códigos de la alta cocina antes de que el debate existiera. Hace casi 12 años -los cumple el 1 de julio-, el chef vitoriano inauguró entre Salesas y Chueca este comedor de espacios abiertos en lo físico y en lo culinario que había dibujado en una servilleta. En ella estaban la cocina a la vista por la que al principio pasaba el comensal, las mesas sin mantel, la barra y -aunque sin plasmarla sobre el papel- la idea que sostenía todo: otra forma de relacionarse con el cliente y el equipo (fueron pioneros al cerrar fines de semana), otra manera de entender el lujo y una cocina más libre y creativa.
Diego ultima el pase del mediodía. Como casi todo en Guerrero, DSTAgE (acrónimo de Days to Smell Taste Amaze Grow & Enjoy -Días para oler, saborear, sorprender, crecer y disfrutar- y lema del lugar) surgió de ese mirar fuera y buscar tras el margen de los márgenes. Después de más de una década en El Club Allard, que él llevó al universo Michelin con dos estrellas (2007 y 2011), Diego levantó el pie del acelerador y paró.
"Lo dejé sin saber si iba a volver a cocinar. Me fui con mi familia y mi gente y empecé a conectar con lo que me había llevado a la profesión: contar cosas a través de la gastronomía, que es mi lenguaje natural. A veces, hay que salir de la cocina para regresar a ella.
Qué dicen los expertos
Observar desde fuera para volver a construir". Rápido -"en dos semanas"- recuperó la voz perdida, el flechazo con el oficio y las ganas. Con todo ello esbozó un espacio de alta cocina a su manera y con lo que quería narrar "después de lo vivido, lo aprendido y lo disfrutado".
El papel pasó al ladrillo y lo montó solo, a pulmón. "No tenía ni un duro y pedí dos préstamos ICO, que no sabía ni qué eran", recuerda con humor.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





