
Dormir mal eleva un 54% el riesgo de cardiopatías, según Harvard
Dormir bien no solo ayuda a sentirse descansado durante el día, sino que también puede ser clave para proteger el corazón. En los últimos años, diversos estudios han demostrado que la calidad y cantidad del sueño que...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Dormir bien no solo ayuda a sentirse descansado durante el día, sino que también puede ser clave para proteger el corazón. En los últimos años, diversos estudios han demostrado que la calidad y cantidad del sueño que una persona recibe puede influir de manera directa en su salud cardiovascular. Identificar y abordar los factores que impiden un descanso adecuado podría reducir riesgos y mejorar la calidad de vida.
Numerosos elementos pueden interferir en la capacidad de dormir correctamente. Según Harvard y la Mayo Clinic, existen tanto cuestiones externas como internas que afectan el descanso nocturno. Algunas personas simplemente no destinan suficiente tiempo, mientras que otras mantienen hábitos que interrumpen el reposo, como consumir cafeína en exceso, usar pantallas electrónicas antes de acostarse, o realizar actividades físicas cerca de la hora de dormir.
Los detalles
También influyen distintos trastornos y condiciones médicas. El insomnio y la apnea son dos de los problemas más frecuentes. El insomnio puede deberse a estrés, ansiedad, cambios en el entorno, consumo de ciertos medicamentos o enfermedades crónicas como insuficiencia cardíaca y asma.
La apnea, por su parte, provoca interrupciones en la respiración, lo que puede derivar en somnolencia diurna y menor estado de alerta al día siguiente. Las condiciones ambientales, como temperaturas extremas, ruidos, colchones incómodos o una iluminación inapropiada, también pueden afectarlo. El envejecimiento, los cambios hormonales y el consumo de alcohol o tabaco son otros factores descritos que aumentan la probabilidad de dormir mal.
Además, los hábitos de vida, como una dieta desordenada o la falta de ejercicio, se asocian con mayor frecuencia de despertares nocturnos. Cómo se relaciona dormir mal con problemas cardíacosDiversas investigaciones han identificado una conexión clara entre la falta de sueño y un mayor riesgo de enfermedades cardíacas. Dormir menos de seis horas por noche o experimentar dificultades puede afectar de forma directa la salud del corazón, incrementando la probabilidad de sufrir hipertensión, diabetes, obesidad y problemas cardiovasculares.
Qué dicen los expertos
La Universidad de Harvard, a través de Julie Corliss y Howard LeWine, muestra que la combinación de problemas puede llegar a triplicar el riesgo de padecer enfermedades en personas de mediana edad. En el Estudio sobre la Edad Madura en Estados Unidos, los docentes analizaron los hábitos y el historial de condiciones de 7. 483 adultos, con especial atención a la etapa en la que suelen manifestarse tanto la obstrucción de arterias coronarias como los problemas de sueño ligados a la edad.
La investigación reveló que cada aumento en los problemas de sueño autoinformados estaba vinculado a un riesgo un 54% mayor de desarrollar cardiopatías, en comparación con quienes mantenían patrones de sueño normales. Cuando los datos se recopilaron a través de autoinformes y dispositivos de muñeca (actigrafía), el riesgo fue aún más alto, alcanzando un 141% de incremento. Este tipo de medición combinada se considera más precisa para evaluar el sueño real de las personas.
La relación entre la insuficiencia del descanso y la salud no se limita a un grupo demográfico específico. Si bien las mujeres manifestaron más dificultades para dormir, los hombres fueron quienes sufrieron más enfermedades cardíacas, pero el sexo no alteró la relación entre los trastornos y el riesgo. Al controlar variables como antecedentes familiares, tabaquismo, actividad física, sexo y raza, los investigadores concluyeron que un mal reposo constituye un factor de riesgo independiente.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





