
El alcalde de Mánchester gana las elecciones que le permitirán impulsar el reemplazo de Starmer al frente del Reino Unido
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Reino UnidoEl alcalde de Mánchester gana las elecciones que le permitirán impulsar el reemplazo de Starmer al frente del Reino Unido“Esta es la última oportunidad para lograr un cambio”, asegura el candidato laborista, que ha logrado imponerse con claridad a la alternativa de la ultraderechaAndy Burnham celebra en la madrugada de este viernes su victoria en la elección parcial de MakerfieldADAM VAUGHAN (EFE)Rafa de MiguelLondres - 19 jun 2026 - 05:45Actualizado: 19 jun 2026 - 05:57CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceEl nombre de la circunscripción electoral de Makerfield, al norte de Inglaterra, se ha ganado ya un hueco en la historia política del Reino Unido. El alcalde de Mánchester, Andy Burnham, ha logrado una arrolladora victoria en esos comicios, con el 54′8% de los votos, y abre el camino de la batalla para reemplazar a Keir Starmer al frente del Partido Laborista y como primer ministro. Burnham se ha impuesto con claridad sobre los dos candidatos de ultraderecha.
927 votos, ha logrado más apoyos que la suma de los 15. 696 logrados por Robert Kenyon (Reform UK, el partido de Nigel Farage) y los 3. 111 de Rebecca Sheperd (Restore Britain, una escisión del anterior).
Los detalles
Demuestra de este modo que es el activo político más poderoso para hacer frente a la amenaza de la formación de Farage. El ya exalcalde de Mánchester, a todos los efectos, ha logrado un escaño en el Parlamento británico, la condición indispensable para poder participar en un proceso de primarias, y ha dejado claro de inmediato, en su discurso de aceptación de la victoria, que sus ambiciones se sitúan ahora en Downing Street y en el puesto de primer ministro. “Todo el mundo sabe que este país no está funcionando como debiera.
Todo el mundo sabe que el Reino Unido no está donde debería estar. Esta noche puede ser el punto de inflexión. A partir de ahora, haré todo lo posible porque el nombre de Makerfield sea siempre sinónimo con la idea de lograr el cambio que el país necesita y con la idea de recuperar algo que habíamos perdido: la esperanza en el futuro”, ha proclamado Burnham poco después de las tres de la madrugada (cuatro, en horario peninsular español) en Wigan, nada más concluido el recuento de los votos y proclamados oficialmente los resultados.
La de Makerfield ha sido una de las elecciones parciales (by-election, en la jerga política británica) más relevantes de la historia reciente del Reino Unido. Cada vez que un diputado dimite o deja su escaño vacante (por enfermedad, fallecimiento u otra razón), los electores de su circunscripción son llamados a las urnas. Normalmente estas votaciones tienen poca importancia.
Sirven apenas como termómetro para conocer la popularidad del partido en el Gobierno o de la oposición. En este caso, sin embargo, eran mucho más.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





