
El final de ‘Aquí no hay quien viva’ cumple 20 años: un episodio “amargo” que nunca debió existir y que se grabó 24 horas antes
No hay serie española que haya envejecido mejor que Aquí no hay quien viva. La comedia de Antena 3 emitida entre 2003 y 2006, mantiene, 20 años después, una media de seis millones de espectadores solo en plataformas...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: No hay serie española que haya envejecido mejor que Aquí no hay quien viva. La comedia de Antena 3 emitida entre 2003 y 2006, mantiene, 20 años después, una media de seis millones de espectadores solo en plataformas digitales. Durante sus cinco temporadas puso encima de la mesa, y a golpe de buen humor, temas como la homosexualidad, la crisis de la vivienda, la especulación inmobiliaria o la precariedad de los jóvenes.
Nadie diría que han pasado dos décadas: este 6 de julio se cumple el 20º aniversario de su final. Pero el desenlace, titulado Érase un adiós, no fue un plato de buen gusto ni para su creador, Alberto Caballero, ni para el equipo, que dio reconocimiento a estrellas como Malena Alterio, José Luis Gil, Daniel Guzmán o María Adánez, entre muchos otros. “El final de Aquí no hay quien viva es amargo porque nosotros estábamos así“, afirmó Caballero durante una entrevista en el pódcast Animales Humanos, emitido el pasado mes de febrero.
Los detalles
Para él, la serie “acaba en el capítulo 77” y se prolongó “incluso más tarde de lo que debía haber acabado”. La serie se obligó a finalizar porque Mediaset compró parte de la productora y los creadores se marcharon a Telecinco. Pero como los derechos de los personajes e historias eran de Antena 3, crearon La que se avecina cambiando los nombres y el edificio para evitar demandas por plagio.
“Será eterna”Precisamente, el origen de ese desencanto se remonta a los últimos meses de producción. Después de convertirse en uno de los mayores fenómenos de la televisión española, Antena 3 amplió la duración de los episodios y apostó por una producción continuada que obligó al equipo a trabajar durante meses a un ritmo frenético. “Luego ya me enteré de qué era eso de la producción continuada: que íbamos a hacer treinta y tantos capítulos del tirón.
Ahí fue cuando dije: ‘Vamos a morir’”, recordaba Caballero en El País. El desgaste fue tal que, según resumió el propio creador, “salieron buenos capítulos, pero el equipo reventó”. Caballero atribuyó ese desgaste a las condiciones en las que trabajó el equipo durante los últimos meses.
Qué dicen los expertos
“A ese nivel de destrozo que nos hicieron, tanto desde el punto de vista de la productora y fundamentalmente la cadena, que no nos cuidó absolutamente nada. Para mí esos tres últimos capítulos me sobraron, porque ya eran parches, ya se había perdido un poco el espíritu de la serie”, explicó en el podcast. Las consecuencias no tardaron en llegar: los guiones llegaban con apenas unas horas de margen, las jornadas se convirtieron en una cosa maratoniana y un reparto agotado marcó la recta final de la serie.
El propio Fernando Tejero, que interpretaba a Fermín. relató que sufrió una crisis de ansiedad y acabó en el hospital, mientras Laura Caballero, cocreadora de la ficción junto con su hermano, confesó haber llegado a pasar 25 horas seguidas en el plató antes de ir directamente a la sala de montaje. A ese desgaste se sumó la noticia de que la serie debía terminar.
“Un día llega mi tío , y dice: ‘Nos tenemos que ir a Mediaset, me han hecho una oferta muy importante y tengo problemas con Antena 3’”, recordó Caballero. Guionistas y productores supieron entonces que solo disponían de cinco capítulos para cerrar la historia de Desengaño 21. La decisión obligó a improvisar un desenlace en tiempo récord.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





