
El futuro del dinero y de los pagos: una revolución invisible
A fondoOpinióniTexto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datosEl futuro del dinero y de los pagos: una revolución invisible La innovación deja de mirar la...
S&P 500 (SPY) Temmuz'da (DÜŞÜK) 730 Doları vuracak mı?
Última hora de los mercados: A fondoOpinióniTexto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datosEl futuro del dinero y de los pagos: una revolución invisible La innovación deja de mirar la experiencia del usuario y se traslada al capital y a las infraestructurasMujer joven realizando un pago con tarjeta a través de su móvil. Oscar Wong (© Getty Images) Fernando Alonso Mariona Pericas 10 jul 2026 - 05:40CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir Cinco Días en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceDurante años, la innovación se ha centrado principalmente en mejorar la experiencia de pago del usuario final. Ahora la atención comienza a desplazarse hacia el propio dinero y hacia las infraestructuras que permiten moverlo.
No se tratará necesariamente de una revolución en la forma de iniciar un pago. La tecnología seguirá permitiendo pagar con una tarjeta, un teléfono móvil, un código QR o incluso mediante experiencias cada vez más invisibles e integradas en los procesos de compra. La verdadera transformación puede estar produciéndose en un plano menos visible: el del propio dinero y las infraestructuras que lo soportan.
Detalles económicos
Frente al modelo dominante de pagos con tarjeta, actualmente se desarrollan dos grandes tendencias que compiten por ganar protagonismo en los próximos años. Por un lado, los pagos basados en cuenta, impulsados por la regulación y el desarrollo de infraestructuras de pagos inmediatos, que permiten reducir intermediarios y costes en determinadas transacciones. Por otro, la aparición de nuevas formas digitales de representar el dinero, entre las que destacan los denominados e-money tokens o stablecoins, cuyo desarrollo en Europa comienza a encontrar un marco jurídico más sólido gracias a la entrada en vigor de MiCA.
Si los pagos con cuenta representan una evolución de las infraestructuras actuales, las stablecoins van un paso más allá al replantear no solo la forma de transferir valor, sino también la propia representación digital del dinero. A primera vista, las ventajas de las stablecoins pueden no resultar evidentes para el ciudadano europeo. La pregunta es legítima: ¿para qué necesitaría un consumidor mantener stablecoins para realizar sus pagos cotidianos?
La respuesta es que probablemente no las necesite. Al menos no de forma consciente. Europa dispone hoy de algunas de las infraestructuras de pago más eficientes del mundo.
La zona SEPA (siglas en inglés de Zona Única de Pagos en Euros) ha desarrollado durante años mecanismos de compensación y liquidación que permiten realizar pagos rápidos, seguros, transparentes y a costes reducidos. Desde la perspectiva del usuario, el nivel de calidad del servicio es ya extraordinariamente elevado. Sin embargo, la innovación no siempre surge para resolver problemas visibles para el consumidor.
Los economistas analizan lo que la noticia significa para los mercados.





