
El Gobierno y la sombra de Adorni: un plan reduccionista para tratar de cambiar de tema
La designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete y la definición de un núcleo de prioridades legislativas son presentadas por el Gobierno como la base de su reacción, lenta, para tratar de cerrar la historia...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. La designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete y la definición de un núcleo de prioridades legislativas son presentadas por el Gobierno como la base de su reacción, lenta, para tratar de cerrar la historia corrosiva de Manuel Adorni. La estrategia es elemental, atada al juego de poder. Y parece limitada por diferentes factores, entre los que sobresalen al menos dos: suponer que toda la “culpa” del deterioro de imagen recae en el ex funcionario y, por consiguiente, apostar a cambiar el foco de la agenda política, como si eso solo fuera suficiente para moldear el temario de interés social o, si se prefiere, la conversación pública.
El caso de Adorni provocó sin dudas el daño mayor para Olivos. Marcó la pendiente pronunciada en la valoración de la imagen presidencial y de la gestión de Gobierno, según la coincidencia abrumadora de las encuestas, el impacto mediático, el oleaje en las redes sociales y el sentido común. Pero el tema es que no se habría tratado de la causa excluyente.
Los detalles
Tuvo -tiene-, efecto propio y a la vez, habría funcionado como catalizador de otros malhumores, que ya se insinuaban de manera parcial. La lectura de encuestas que mes a mes exponen evaluaciones de imagen y tablas de preocupaciones sociales indican, en líneas generales, que ya en febrero y en marzo, cuando recién arrancaba la serie de Adorni, aparecían datos negativos para el Gobierno. Y algún trabajo que circula en medios reducidos, con muy circunstancial difusión en los medios, anotaba un primer registro de ese tipo en diciembre.
Ahora, sondeos de junio -previos al final del entonces jefe de Gabinete- indican cierta “estabilización” de la imagen presidencial o al menos desaceleración, después de las alarmantes anotaciones de mayo y aún en escalones altamente negativos, bastante por encima de los 50 puntos. En el recuento de la primera mitad del año surgen otros datos de interés. Por un lado que, en términos estrictamente políticos, el oficialismo venía de un verano exitoso en el Congreso, con aprobación de leyes en rápido trámite.
Un par de ejemplos: el Presupuesto, a fines de diciembre, y la reforma laboral, en los últimos días de febrero. En ese clima, sin embargo, comenzaban a surgir indicios de cierto declive del impulso poselectoral, mientras los temas de raíz económica -precios, ingresos, empleo- aparecían en conjunto por encima de rubros como la inseguridad o la corrupción. En medios libertarios, quizás lo que más se le reprochó a Adorni fue “aferrarse” al cargo y no lo que expone la investigación sobre su patrimonio.
Qué dicen los expertos
Eso alimentaba el malestar doméstico porque, en tal visión, el caso “opacaba” la difusión e impacto de resultados económicos. Menos cerrada, una lectura más completa sobre la realidad económica muestra de mínima datos contrapuestos. Lo exhibe regularmente el Estimador Mensual de Actividad Económica, más allá de que el promedio alimente celebraciones o disgustos en el circuito oficialista.
Por lo general, se cruzan datos positivos en algunos rubros (minería, finanzas, casi siempre el agro) y caída como tendencia sostenida en industria y comercio. De un lado, entusiasmo por el superávit y la baja de la inflación, y por el otro, los datos de empleo, ingresos y consumo. No está en auge una discusión sobre el tipo de país que se imagina.
En el universo violeta asoma de algún modo el reconocimiento de una realidad con diferentes dimensiones, traducida como necesidad -con proyección al plano electoral- de “trasladar los datos de la macro a la micro”. En otras palabras: atender al bolsillo de la gente. Como sea, asoma en esa mirada que Adorni fue un problema mayúsculo, sin vueltas, pero no único.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





