
El gran estafador emocional
Hay una paradoja que los griegos conocían bien y que la política argentina acaba de redescubrir a su manera. Diógenes de Sinope, el filósofo que vivía en un tonel y escupía las convenciones de su época, fundó hace...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Hay una paradoja que los griegos conocían bien y que la política argentina acaba de redescubrir a su manera. Diógenes de Sinope, el filósofo que vivía en un tonel y escupía las convenciones de su época, fundó hace veinticuatro siglos la escuela cínica. Pero el cinismo original no era lo que hoy entendemos por esa palabra.
Era exactamente lo contrario: una forma radical de autenticidad. Los cínicos griegos despreciaban la hipocresía social, rechazaban las riquezas, vivían sin apariencias. Eran, en el sentido más literal, genuinos.
Los detalles
El cinismo moderno -el que conocemos, el que padecemos- es la inversión perfecta de aquel. Ya no es el que dice la verdad aunque duela. Es el que miente sabiendo que miente y sonríe mientras lo hace.
Javier Milei llegó a la Presidencia cabalgando sobre algo que en política es extraordinariamente escaso y extraordinariamente poderoso: la genuinidad. No una promesa de gestión. Una emoción encarnada sin filtro.
La gente no lo votó a pesar del descontrol. Lo votó por el descontrol. Porque en un país donde todos los políticos hablan de la gente mientras le dan la espalda, apareció uno que parecía estar tan furioso como ella.
Qué dicen los expertos
Que rompía el libreto en vivo y en directo. Eso tiene un nombre: genuinidad. Una palabra que nadie usa, quizás porque nombra algo que casi nunca existe.
Y menos en la política. El problema es lo que pasó después. Porque gobernar cambia a las personas.
Y lo que el sillón de Rivadavia reveló de Milei es algo que sus votantes más fieles todavía no terminan de procesar. Pero que en realidad no debería sorprender a nadie que haya seguido su biografía con atención. Y a diferencia de sus colegas que ejercen con independencia -asesorando empresas, cobrando por sus ideas, sin el jefe típico de una profesión liberal- él eligió otra cosa.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




