
El misterioso apuñalamiento del abogado de la exnovia del narco
NARCOTRAFICOEl misterioso apuñalamiento del abogado de la exnovia del narcoDos meses después de hallar al letrado con dos puñaladas, se investiga si se las infligió él mismo para evitar ir a juicio contra...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. NARCOTRAFICOEl misterioso apuñalamiento del abogado de la exnovia del narcoDos meses después de hallar al letrado con dos puñaladas, se investiga si se las infligió él mismo para evitar ir a juicio contra ‘Matador’Juicio celebrado en abril en la Audiencia Provincial de Asturias por un alijo de 600 kilos de cocaína y armas de guerra incautado en Siero en 2022 en una operación internacional. Juan González (EFE)Bárbara AyusoOviedo - 14 jun 2026 - 05:30CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceEl juicio no empezaba y nadie sabía por qué. “Le han apuñalado”, se escuchó entre susurros en la Audiencia Provincial de Oviedo.
Incluso sin saber quién era la víctima, aquello no sonó del todo descabellado. Era miércoles 22 de abril y se juzgaba al narco gallego Carlos García Morales, alias Matador, por traficar con más de 600 kilos de cocaína, tras una macrooperación internacional de la DEA (Agencia Antidrogas estadounidense), la Fiscalía de Illinois y las policías de Colombia y España. Le detuvieron de camino a Siero, donde almacenaba un arsenal de armas de guerra “nunca antes visto en Europa”.
Los detalles
Pero Matador estaba allí y el resto de acusados también. Incluida su expareja y cómplice, la brasileña Cristina Orsi Padura. Solo faltaba una persona: Fausto Suárez, abogado asturiano de 69 años, el defensor que el turno de oficio le había asignado a la expareja del narco.
Y entonces el asunto sí empezó a descabellarse. La esposa del letrado aseguró que había salido de casa con tiempo suficiente para llegar. Su clienta, que se habían visto la tarde antes para preparar la defensa.
En menos de media hora la policía judicial acudió a su despacho y lo encontró desangrándose, aún consciente. Tenía dos heridas de arma blanca, una en el tórax y otra en el abdomen. El juicio no se suspendió.
Qué dicen los expertos
Circunstancias extraordinarias requieren medidas extraordinarias, podría aducirse. Si se posponía más, los cuatro acusados tendrían que salir en libertad provisional porque ya se les había prorrogado la prisión preventiva todo lo posible. Se enroscaron dos dilemas: ¿Cómo continuar, si una de las acusadas no tiene representación legal?
Y, sobre todo, ¿qué le ha ocurrido a Fausto? Parte de las respuestas estaban en ese vestíbulo del juzgado, en una persona que había pasado inadvertida a pesar de lo poco habitual de su presencia allí. Antonio González-Busto, decano del Colegio de Abogados de Oviedo.
Cuando la sala decidió que el proceso debía continuar y que ya juzgarían a Orsi por separado más adelante, el decano se ofreció a asistirla para que el trámite fuera con arreglo a la ley. “En ningún caso me ofrecí a representarla, no conocía nada del caso”, cuenta González-Busto. Pero ¿qué hacía él allí?
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





