El método Rangnick contra la emoción a flor de piel argentina
El método Rangnick contra la emoción a flor de piel argentina Argentina - Austria El seleccionador austríaco, padre de la escuela alemana y referente de Flick, entre otros, se enfrenta a Scaloni, quien gestiona el grupo...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. El método Rangnick contra la emoción a flor de piel argentina Argentina - Austria El seleccionador austríaco, padre de la escuela alemana y referente de Flick, entre otros, se enfrenta a Scaloni, quien gestiona el grupo y la táctica con mano izquierda Ralf Rangnick, en el centro, da instrucciones en la pausa de hidratación del Austria-Jordania Carlos Barria / Carles Ruipérez Tirado Barcelona 22/06/2026 06:00 Minuto 80 del Argentina-Argelia. Cambio en la albiceleste. Un emocionado Lionel Scaloni espera sentado al jugador que deja el césped, que no es otro que Leo Messi, autor de un hat-trick.
El futbolista, convertido ya en el máximo goleador de la historia de los Mundiales, se abraza primero a Pablo Aimar y después a Scaloni. Ambos se han puesto de pie para recibirle. “Te quiero mucho”, le susurra el técnico al diez al oído.
Los detalles
Después vuelve a su silla y están a punto de brotarle las lágrimas por el momento. Es otro ejemplo más de que uno de los secretos de esta Argentina, que ganó el Mundial de Qatar en el 2022, es que no esconde sus emociones. El fútbol siempre fue un espacio de no mostrar debilidad, para hacerse el duro.
No para Argentina, que gestiona el grupo con mucha inteligencia emocional. Al borde del llanto El seleccionador de la albiceleste se emocionó con el 'hat-trick' de Messi a Argelia y le susurró “Te quiero mucho” cuando le sustituyóSi por algo destaca Scaloni y el tándem que forma con Aimar –por cierto, el ídolo de infancia de Messi– es que no son dogmáticos en la estrategia sino que priorizan el ánimo. Son más de conservar el buen ambiente, la unión y ampliar la piña que forman los jugadores que de innovar o de sorprender con alguna decisión.
Porque, para ellos, el camino y la compañía es más importante que el medio de transporte y la velocidad. Todo lo contrario que promulga Ralf Rangnick, el seleccionador austríaco, que a sus 67 años está considerado el padre de toda la escuela alemana de entrenadores. Pablo Aimar defiende que el diez representa el fútbol de la calle que con inspiración desarbola los sistemas Rangnick es un enamorado del método, de implantar una filosofía de juego y de que todos en su equipo se impliquen para poder aplicarla con exactitud.
Es el inventor del gegenpressing, que es la presión alta para recuperar la pelota lo más pronto posible tras perder la posesión. Una táctica que permite pillar al rival abierto y desprevenido cuando se le roba el balón en su propio campo y se caracteriza por los ataques rápidos y verticales, para llegar al área lo antes posible. Klopp, Hansi Flick (Barcelona), Nagelsmann (Alemania) y Tuchel (Inglaterra) son algunos de los entrenadores que beben de la fuente de Rangnick, que antes de hacerse cargo de su selección estuvo en Hannover, el Schalke 04, el Hoffenheim, el Leipzig y el United.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





