
El Niño se perfila como uno de los más intensos desde 1950, advierte la NOAA, y Centroamérica enfrentará serias afectaciones
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) ha emitido una advertencia sobre el comportamiento del fenómeno meteorológico de El Niño durante este año, proyectando que...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) ha emitido una advertencia sobre el comportamiento del fenómeno meteorológico de El Niño durante este año, proyectando que podría convertirse en uno de los más fuertes jamás registrados desde 1950. La última actualización del Centro de Predicción Climática de la NOAA, con sede en Miami, elevó la probabilidad de que El Niño alcance una intensidad “muy fuerte” entre octubre y diciembre a un 81 %. De confirmarse ese escenario, el evento se ubicaría entre los más significativos desde que existen registros.
Según informó la agencia EFE, el informe de la NOAA también advierte que hay un 97 % de probabilidad de que el fenómeno persista hasta la primavera de 2027. El organismo meteorológico estadounidense subrayó que El Niño “continúa y seguirá fortaleciéndose” tras haber emitido un aviso por su formación el 11 de junio. En ese momento, la probabilidad estimada de que las temperaturas de la superficie marítima excedieran los 2° centígrados sobre lo usual en el Pacífico era de 63 %.
Los detalles
El Niño es un fenómeno climático caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Según la NOAA, para declarar oficialmente su formación, las temperaturas deben situarse al menos 0. 5 grados centígrados por encima del promedio durante varios meses consecutivos.
Además del incremento térmico, el evento suele asociarse con vientos del oeste más intensos, lo que provoca un aumento de la cizalladura vertical del viento. El último informe de la NOAA detalla que “El Niño se intensificará a lo largo de 2026”, respaldado por un “fuerte acoplamiento de la circulación atmosférica y oceánica en el Pacífico”, lo que eleva la confianza en que el fenómeno se mantendrá activo hasta el próximo año. Esta situación no solo representa un récord estadístico, sino que también anticipa consecuencias tangibles para distintas regiones del planeta.
La influencia de El Niño afecta de manera directa a las condiciones climáticas en países de su zona de impacto. De acuerdo con la NOAA, durante los meses que dure el evento pueden observarse “condiciones más secas y un invierno más cálido de lo usual” en gran parte del país. Sin embargo, el sur estadounidense enfrenta un escenario distinto, ya que se prevén “lluvias y posibles inundaciones” asociadas al fenómeno.
Qué dicen los expertos
En Centroamérica, como ocurre en El Salvador, el fenómeno puede intensificar tanto las sequías como las lluvias extremas, generando escenarios de variabilidad climática que desafían la capacidad de respuesta de las comunidades. El impacto de El Niño no se limita a las temperaturas y precipitaciones. Los vientos característicos de este evento aumentan la probabilidad de ciclones tropicales en el Pacífico, mientras que en el Atlántico se reduce la posibilidad de huracanes.
De hecho, la Universidad Estatal de Colorado (CSU, por sus siglas en inglés) modificó esta semana su pronóstico de huracanes, estimando la formación de solo nueve tormentas con nombre para la temporada, una cifra muy por debajo del promedio y menor que la previsión inicial de trece. El fortalecimiento de El Niño se refleja también en los datos históricos. Desde 1950, solo unos pocos episodios han alcanzado la categoría de “muy fuerte”, definidos por desviaciones térmicas superiores a dos grados centígrados en el Pacífico ecuatorial.
El monitoreo constante de la NOAA y sus modelos de predicción permiten anticipar escenarios de cambio climático que ponen en alerta a autoridades y sectores productivos en varias regiones del mundo. Aunque las consecuencias específicas varían según la ubicación geográfica, los expertos de la NOAA recalcan que el seguimiento permanente y la coordinación entre organismos internacionales resultan esenciales para reducir los impactos adversos de este fenómeno climático. El informe publicado por la agencia estadounidense ratifica la importancia de la vigilancia científica y el intercambio de datos entre naciones.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





