
El nuevo lenguaje del poder global
Cuando comenzó 2026, los principales análisis de riesgos prospectivos del mundo pronosticaban un año turbulento. Casi seis meses después, los riesgos anticipados no solo se concretaron, sino que se potenciaron entre sí....
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Cuando comenzó 2026, los principales análisis de riesgos prospectivos del mundo pronosticaban un año turbulento. Casi seis meses después, los riesgos anticipados no solo se concretaron, sino que se potenciaron entre sí. En la primera mitad del año, el sistema internacional acumuló más eventos disruptivos que en muchos años anteriores, demostrando que nos encontramos ante una transformación sistémica en la lógica misma del orden global.
En esta dinámica, lo que se despliega no es una acumulación de crisis separadas, sino la manifestación simultánea de un mismo fenómeno estructural: el sistema internacional ha ingresado en una fase de policrisis donde la fragmentación geoeconómica, la escalada bélica y la disrupción tecnológica no constituyen fenómenos paralelos, sino vectores convergentes de una misma dinámica matricial. A partir de lo mencionado, en entornos de alta volatilidad, la diferencia entre adaptación y obsolescencia no está en acumular más información, sino en interpretar sistemas y no episodios. Los factores de inestabilidad interactúan, se refuerzan y se amplifican mutuamente.
Los detalles
La incertidumbre dejó de ser coyuntural y pasó a ser constitutiva del funcionamiento del sistema internacional. Los datos lo certifican. El relevamiento del Uppsala Conflict Data Program publicado este mes registró 65 conflictos estatales activos durante 2025, el número más alto desde 1946.
Por su parte, Estudio ARG mapeó en su Informe de Riesgos Geopolíticos 2026 diez vectores de riesgo sistémico interconectados. El primer semestre del año ha activado simultáneamente la mayoría de ellos. Estos vectores se cristalizan en hechos concretos de esta nueva dinámica entrópica.
Por ejemplo, el 5 de febrero expiró el Nuevo START sin un tratado sucesor. Por primera vez en más de medio siglo, los dos mayores arsenales nucleares del planeta operan sin un límite jurídicamente vinculante. El anuario del SIPRI publicado en junio completa el cuadro: 12.
Qué dicen los expertos
187 ojivas y un gasto militar global que tocó en 2025 un récord de 2,9 billones de dólares, su undécimo año consecutivo de alza. Erróneo sería aseverar que se trata únicamente de la percepción de “más riesgos”. Por el contrario, asistimos a una mutación en la lógica misma del sistema.
Para tomadores de decisiones de empresas, Gobiernos y organismos, el entorno operativo es hoy menos previsible, más competitivo y crecientemente condicionado por interdependencias, que han pasado de ser activos de valor a ser vulnerabilidades sistémicas. Como resultado, la expectativa de inestabilidad reordena preferencias y conductas, acorta plazos de planificación y transforma la prudencia en norma de supervivencia. Durante décadas, la arquitectura liberal del orden internacional descansó sobre una premisa que pareció irrefutable: la interdependencia económica genera costos que bloquean o debilitan la aparición de conflictos.
Keohane y Nye lo formularon con precisión académica y los arquitectos de la globalización lo tradujeron en política internacional. Por ejemplo, la inserción de China en la OMC, la expansión de cadenas de valor transfronterizas, el SWIFT como infraestructura del comercio planetario respondían a la misma lógica. Se razonaba como premisa que conectar era pacificar.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





