
El Papa contra el Maligno: así es el juego de tronos de la IA
León XIV en EspañaEl Papa contra el Maligno: así es el juego de tronos de la IALa reciente encíclica coloca a León XIV como actor relevante en la lucha por liderar el rumbo de esta tecnología, entre quienes piden...
Russia — Trump and Putin will meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. León XIV en EspañaEl Papa contra el Maligno: así es el juego de tronos de la IALa reciente encíclica coloca a León XIV como actor relevante en la lucha por liderar el rumbo de esta tecnología, entre quienes piden prudencia y regulación y los que creen, como Peter Thiel, que el progreso no debe tener freno alguno Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarLeón XIV, durante la firma de la primera encíclica de su pontificado. VATICAN MEDIA Jorge Benítez MadridMadridSEGUIR AUTORActualizado Martes, 2 junio 2026 - 00:01En marzo el Maligno paseaba por Roma, pero el romano, que ha visto tantas cosas, desde emperadores dementes, papas golfos y saqueos de bárbaros, no es dado a escandalizarse por nada. El magnate tecnológico Peter Thiel, representante de la derecha libertaria y principal valedor de Donald Trump antes de que sus compañeros tecnobros se plegaran ante él como conversos entusiastas en su regreso a la Casa Blanca, dio en la capital italiana una conferencia de acceso muy exclusivo en la que habló del Anticristo como metáfora para describir las políticas medioambientales, la burocracia y las iniciativas que pretenden regular el desarrollo tecnológico.
Luego Thiel acudió a escuchar una misa en latín en la Basílica de San Juan de los Florentinos. En realidad, todo esta performance no era más que un desafío al Papa León XIV en su propia casa. Una muestra del poder del fundador de Palantir, empresa que representa mejor que ninguna las contradicciones de Silicon Valley.
Los detalles
Un día defiende la filosofía libertaria y al otro se infla infiltrándose en agencias gubernamentales y de seguridad nacional de EEUU. No quieren cerca al Estado, salvo para hacer negocios con él. La semana pasada León XIV respondió con su primera encíclica, Magnifica humanitas, un texto de 39.
000 palabras cuidadosamente redactadas en el que trata todos los asuntos que detesta Thiel. En ella el Papa denunció la «cultura de poder» que impulsa la IA y lanzó la advertencia para que sea sujeta a restricciones éticas «rigurosas», dada su influencia en todos los ámbitos, desde la industria bélica hasta la revolución del trabajo. Este debate tecnológico no le pilla por sorpresa al Vaticano.
Lleva una década preparándose para la guerra cultural de la IA en su cuartel general de la innovación: la Casina Pío IV, una villa del siglo XVI que es sede de las Pontificias Academias de Ciencias y de Ciencias Sociales. En su interior, representantes de la Iglesia se han reunido con directivos de Microsoft, Google y, entre otros, Meta junto a decenas de pensadores y expertos para tratar el tema de la IA. Por eso tiene tanta importancia la puesta en escena del pasado lunes.
Tanto por el boato -con la sorprendente y anunciada presencia del Pontífice en el acto- como por el apoyo de sus aliados, alguno tan relevante como Christopher Olah, el directivo de Anthropic, representante del ala más moderada de las empresas punteras en este campo.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





