
El presidente de la JEP descarta que un decreto pueda eliminar la entidad: 300.000 víctimas podrían quedar sin decisiones definitivas si se desmonta
“Eliminar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) por decreto no puede desaparecer, no es posible”, sostuvo Alejandro Ramelli, presidente de la entidad, al defender en una entrevista con El Tiempo que su creación...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. “Eliminar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) por decreto no puede desaparecer, no es posible”, sostuvo Alejandro Ramelli, presidente de la entidad, al defender en una entrevista con El Tiempo que su creación quedó amparada por reformas constitucionales revisadas por la Corte Constitucional y al advertir sobre efectos para víctimas, comparecientes y el Acuerdo de Paz de 2016. Ramelli explicó que la jurisdicción no puede desaparecer por una decisión exclusiva del Ejecutivo, porque fue creada por dos actos legislativos, pasó por el Congreso y recibió control de constitucionalidad. Añadió que, si se quisiera modificar ese modelo, tendría que surtirse un nuevo proceso constitucional y aun así podrían surgir límites por la protección de principios esenciales de la Constitución de 1991: “La JEP tiene dos actos legislativos.
El Acto Legislativo 01 de 2017, donde igualmente se establece la estabilidad del Acuerdo de Paz por tres periodos presidenciales, que incluye este”. “Esas dos reformas a la Constitución fueron revisadas tanto por forma como por fondo por la Corte Constitucional y declaradas exequibles, con algunas inconstitucionalidades en el Acto Legislativo 01 de 2017”, dijo a El Tiempo. Añadió: “Si se sustituyera una alta corte como es la Jurisdicción Especial para la Paz, se estarían sustituyendo pilares fundamentales de la Constitución de 1991”.
Los detalles
Ante la opción de un decreto, el presidente de la JEP dijo sobre los límites del Ejecutivo. “Los decretos son para otra cosa; la potestad reglamentaria del presidente de la República no tiene ese alcance en el derecho constitucional colombiano”. Describió el recorrido institucional que dio origen a la jurisdicción.
“Los proyectos de actos legislativos fueron presentados por el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, surtieron los debates correspondientes en el Congreso y, como hicieron parte del procedimiento de fast track, pasaron automáticamente a la Corte Constitucional para su revisión tanto de fondo como de forma”. Efectos sobre víctimas, comparecientes y el Acuerdo de PazAl pasar de la discusión jurídica a las consecuencias prácticas, Ramelli habló de impactos sobre quienes acuden al sistema. “En primer lugar, las más de 300.
000 víctimas, entre individuales y colectivas, que participan ante la jurisdicción verían gravemente afectada su expectativa de obtener decisiones definitivas”. El magistrado sostuvo que, tras años de participación y confianza en la jurisdicción, muchas podrían quedarse sin una resolución de sus casos. Advirtió sobre una crisis de seguridad jurídica para los comparecientes, tanto integrantes de la Fuerza Pública como del antiguo secretariado y miembros de las Farc.
Qué dicen los expertos
En esa misma línea, señaló al periódico que “no está claro qué ocurriría con sus procesos ni con los beneficios jurídicos ya reconocidos”. Afirmó: “Lo que está en juego es la estabilidad del Acuerdo de Paz”. Ramelli añadió que no se trataría de cerrar una entidad cualquiera, sino de afectar una alta corte que hace parte de la estructura del Poder Judicial colombiano.
Según el magistrado, una decisión de ese tipo tendría implicaciones internas e internacionales. El diálogo con el nuevo Gobierno y los plazos de la JEPFrente a la llegada del presidente electo Abelardo de la Espriella, Ramelli dijo que la puerta sigue abierta para una conversación técnica. “Estamos dispuestos a dialogar con el equipo técnico que designe el presidente electo, no solamente sobre la estructura del Estado, sino sobre los derechos de las víctimas, la seguridad jurídica de los comparecientes y los compromisos internacionales del Estado colombiano”.
Además, insistió en que el debate no debe centrarse en un aparato burocrático u organizacional. En esa respuesta remarcó que lo que está de por medio es la estabilidad de un acuerdo de paz. Consultado sobre una reunión personal con el nuevo mandatario, respondió.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





