El ventilador de mano le pisa los talones al abanico: “Ya no salgo sin él a la calle”
El ventilador de mano le pisa los talones al abanico: “Ya no salgo sin él a la calle”Boom del verano Estos pequeños artilugios eléctricos son cada vez más frecuentes sobre el asfalto abrasador, pero los médicos avisan...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. El ventilador de mano le pisa los talones al abanico: “Ya no salgo sin él a la calle”Boom del verano Estos pequeños artilugios eléctricos son cada vez más frecuentes sobre el asfalto abrasador, pero los médicos avisan que pueden crear una falsa sensación de protección y que hay que seguir alertaUna mujer se refresca con un ventilador en BarcelonaÀlex Garcia Lorena Ferro 18/07/2026 06:05 Son las 11 de la mañana de un día laborable de mediados de julio en Barcelona y la humedad y el calor empiezan a ser complicados de gestionar. Stephany Hijar, estudiante de 25 años, camina con las dos manos ocupadas: en una, el teléfono móvil; en la otra, un ventilador de mano. Se lo ha regalado este año su cuñada y reconoce que ya es un imprescindible para salir por la calle.
Hasta el verano pasado era el abanico el que le ayudaba a mitigar el calor, pero se ha cansado de abanicarse. Esperando en la parada de autobús, la peluquera Núria Rendón (52 años) se refresca a ella, a su hija y a las amigas de esta con un pequeño ventilador de color rosa. En casa tiene abanicos “de mi abuela y de mi tatarabuela”, bromea.
Los detalles
Pero los calores y la menopausia le han obligado a dar el salto a la tecnología, cuenta. Una amiga que regenta una ferretería le explicó las bondades de estos ventiladores y decidió adquirir uno por 15 euros. “Tiene para cargar el móvil, si lo necesito”, explica esta ciudadana que reconoce que para ella es hoy un objeto casi vital para salir a la calle.
Del mismo modo que se ven más mujeres con abanico, también es más habitual que sean ellas las que porten un ventiladorÀlex GarciaEl abanico sigue siendo para muchos ciudadanos (o ciudadanas, porque el público más fiel es el femenino) un imprescindible para soportar el calor extremo en un espacio caluroso, ya sea en interior o en exterior. Pero en los últimos años otro artilugio, también importado de Oriente, empieza a ganar peso entre los ciudadanos (aunque aquí, otra vez, hay que hablar más de ciudadanas): los ventiladores individuales. Proporcionan aire sin esfuerzo apretando un botón y ya los hay de todos los precios y cada vez más modelos: desde el clásico que se sujeta con la mano hasta el que se cuelga en el cuello.
Los vendedores califican de “verdadero éxito” este producto al alza para convivir con el asfalto abrasador de la ciudad. Sin embargo, los médicos avisan de que su uso puede llevar a conductas de riesgo o a exponerse más de la cuenta porque refresca con menos esfuerzo que el abanico, y piden que el manejo de estos aparatos no haga que se baje la guardia en cuanto a protección frente al calor. Lee tambiénNo es amor, se llama obsesión: el ventilador de techo es el objeto doméstico de deseo del veranoBegoña Gómez UrzaizCombatir el calorBoom de ventas: “Acaba siendo una compra impulsiva”Los precios de estos ventiladores oscilan desde los tres euros si se compran en un bazar de barrio hasta los 40 si se quiere un modelo más sofisticado en un gran establecimiento.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




