
Esta es la historia de “El Perrillas”, alto sicario del Cártel de Tláhuac que fue adiestrado por guerrilleros peruanos
El Cártel de Tláhuac sigue operando tras la detención de su principal sicario, identificado con el alias “el Perrillas”, un asesino entrenado por instructores vinculados al grupo guerrillero peruano Sendero Luminoso y...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: El Cártel de Tláhuac sigue operando tras la detención de su principal sicario, identificado con el alias “el Perrillas”, un asesino entrenado por instructores vinculados al grupo guerrillero peruano Sendero Luminoso y generaba ingresos de hasta cuatro millones de pesos a la semana. La captura no desarticuló la organización. Según una fuente extraoficial cercana al cartel de Tláhuac consultada por INFOBAE, “alguien tomará el control de las operaciones del detenido en un plazo de dos a tres días”.
El cártel mantiene activas sus fuentes de ingreso: extorsiones, cobros a distribuidores colombianos de préstamos “gota a gota”, despojo de propiedades y mensualidades de diversas plazas. La detención ocurre en un momento de tregua interna entre las facciones que se repartieron el cártel tras la muerte de su fundador. La fuente advirtió que esa estabilidad puede romperse: la facción de Felipillo, la que controlaba el Perrillas, es la más propensa a quebrar acuerdos.
Los detalles
Quién es “El Perrillas” y cual es su lugar en el cártel de TláhuacEl Perrillas comenzó en los márgenes de la estructura como chofer y custodio personal de Felipillo, hijo del fundador de la organización, conocido como Felipe el “El Ojos”. Su función original era proteger a un joven que el propio Felipe consideraba un problema. Felipillo consumía solventes, pastillas y marihuana, robaba baterías y estéreos, y nunca recibió poder real dentro de la organización.
La instrucción de Felipe hacia el Perrillas era concreta. “Cuídame a mi chavo, que no le vayan a hacer algo”. Ese encargo lo mantuvo cerca del núcleo de la organización sin que tuviera mando propio.
“La lógica era directa, según la fuente: ‘Por una pendejada nos puede caer todo, toda la organización’. ”Su ascenso comenzó cuando una fuente externa al cártel lo reclutó para operaciones de robo a bancos y lo incorporó a su propia red, distinta a la de Felipe. Trabajó como conductor en esas operaciones y demostró utilidad.
Qué dicen los expertos
Fue entonces cuando la fuente le planteó una condición para continuar: “Para seguir con nosotros, te tienes que capacitar”. El Perrillas aceptó y fue enviado a un entrenamiento que duró de entre ocho y doce meses en la sierra, en los límites de Michoacán y Jalisco. El entrenamiento con Sendero LuminosoEl adiestramiento lo coordinaba un hombre identificado como Gary, vinculado al grupo guerrillero peruano Sendero Luminoso.
Para las sesiones llegaban instructores directamente desde Perú. El lugar de entrenamiento estaba bajo la protección de lo que entonces era el Cártel de Guadalajara, al que la red pagaba una mensualidad. “Las condiciones buscaban llevar al límite la tolerancia al dolor y al horror para garantizar que, ante un interrogatorio, el entrenado no cediera información,” según la fuente.
La disciplina fuera del campo era igualmente rígida. Estaba prohibido consumir cualquier droga, discutir en la vía pública, agredir a la pareja o protagonizar cualquier incidente que pudiera llamar la atención. Si alguien infringía esas normas, se le retiraba el trabajo de forma silenciosa y progresiva.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





