
Fernanda Trías: “Todas las luchas están hechas de marchas y contramarchas, me siento recalibrando”
Fernanda Trías tiene una forma de habitar el mundo que podría definirse con la palabra ‘libertad’. No se parece a la de nadie más. Once años lleva viviendo en Colombia —aunque tal vez “vivir” sea una palabra que ella...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Fernanda Trías tiene una forma de habitar el mundo que podría definirse con la palabra ‘libertad’. No se parece a la de nadie más. Once años lleva viviendo en Colombia —aunque tal vez “vivir” sea una palabra que ella misma matizaría con un chasquido de lengua y una sonrisa—, y cuando se le pregunta si volvería a Uruguay, responde con esa honestidad despojada que también atraviesa sus páginas: “Qué sé yo, mirá...
No sé ahora qué va a pasar, por ejemplo, con esta sorpresa que nos hemos llevado... —señala en referencia al terremoto en Venezuela, que la ha atravesado sensiblemente— Yo me dejo sorprender”. La escritora, que nació en Montevideo en 1976 y acumula premios en varios continentes, acaba de publicar En un rincón de mí nacerá una planta (editado por editorial Marciana), un libro de ensayos personales sobre el proceso creativo, sus primeros textos, sus maestros, los tiempos y procesos de su quehacer, la memoria y los dolores que, tarde o temprano, exigen ser escritos.
Los detalles
Trías es narradora, traductora y docente de escritura creativa en Bogotá. Su novela Mugre rosa la consagró internacionalmente: fue finalista de los National Book Awards en Estados Unidos en 2024, se tradujo a más de quince lenguas y le valió, entre otros reconocimientos, el premio Sor Juana Inés de la Cruz —que volvió a recibir, en 2025, por El monte de las furias—. Con este nuevo libro, el primero de ensayos, eligió un territorio diferente: el de la reflexión sobre su propio camino.
Una pausa en la mitad de la vida, como lo define —“yo, en realidad, estoy pasada de la mitad bastante, porque ya estoy en cuarenta y nueve, cincuenta, pero quiero creer que estoy en la mitad”, dice risueña— para mirar hacia atrás y pensar lo recorrido. —¿Cómo nació este libro? —En realidad, todo empezó porque cuando los editores de Marciana lanzaron esta colección de no ficción, me preguntaron si yo no quería escribir algo sobre el proceso creativo.
Lo que a mí me gusta reflexionar, que es algo que me entusiasma. Y de a poco se me fue metiendo. Entonces, cada vez que escribía un ensayo, decía: “Ah, me sirve para ese potencial libro que algún día tal vez salga”.
Qué dicen los expertos
Y cuando vi que tenía algunos que eran largos y podían funcionar como piezas fuertes, me dije: “Ya terminé de escribir El monte de las furias, me voy a dedicar un tiempo a escribir ensayos nuevos específicos para este libro”. —¿Había temas que supieras que querías tocar? —Para mí era importante, en mi mapa mental, escribir algo que tuviera que ver con Levrero —su maestro y a quien dedica el volumen—, porque nunca había escrito sobre él.
Yo sabía que eso era importante y que era algo que quería hacer inédito para este libro. El proceso, como cuenta Trías, fue caótico y en paralelo con otras obras. Mientras escribía los ensayos, también avanzaba con su libro de cuentos Miembro fantasma.
Y antes, con la novela El monte de las furias. Tres proyectos que descansaban y se relevaban entre sí, que se interferían sin quererlo —o queriéndolo—. “Me gusta esa interferencia, me gusta darle espacio a la interferencia, abrirle cancha.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




