
Fuga de enfermeras en España: “Amamos nuestro trabajo, pero las condiciones ahogan”
Caelia lleva seis años trabajando como enfermera en la UCI de un hospital de Cantabria. Después de una carrera y un máster de especialización, lo único que ha conseguido es un contrato de interina, ya en prórroga, que...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Caelia lleva seis años trabajando como enfermera en la UCI de un hospital de Cantabria. Después de una carrera y un máster de especialización, lo único que ha conseguido es un contrato de interina, ya en prórroga, que no le da la seguridad que necesita. La sobrecarga asistencial y la falta de planificación tampoco ayudan.
Por eso piensa marcharse a trabajar al extranjero. “Estoy con todo el tema del papeleo para irme tanto al Reino Unido como a Irlanda”, cuenta por teléfono a Infobae. En Gran Bretaña la espera su novio Sergio.
Los detalles
Él se marchó de España en 2015 por motivos similares. “Principalmente buscaba estabilidad. Terminé la carrera en 2010 y me pasé cinco años mendigando trabajo, que nunca llegaba.
Conseguías un contrato de un mes y luego el tiempo que tenías entre contrato y contrato te lo pasabas buscando otro; no tenías vacaciones”, recuerda. Como ellos, muchos otros enfermeros han hecho las maletas para trabajar fuera de España. El Consejo General de Enfermería (CGE) ha recogido en 2025 un 20% más de peticiones para marcharse, un total de 1.
356 enfermeras y enfermeros que dejarán el Sistema Nacional de Salud (SNS) y buscarán mejores oportunidades en el extranjero. “Resulta dramático ver cómo las universidades españolas formamos miles de enfermeras anualmente que luego, debido a las malas condiciones que ofertan las comunidades y a la sobrecarga de trabajo que existe actualmente en los sistemas sanitarios, se ven obligadas a buscar empleos en el extranjero”, afirma Florentino Pérez Raya, presidente del CGE. “El día a día es agotador en España”Al igual que Caelia, Sergio trabaja en la Unidad de Cuidados Intensivos, pero en condiciones muy distintas.
Qué dicen los expertos
“La carga de trabajo que tienen ellos no es realista. En una UCI, nosotros tenemos máximo un paciente nivel 3 a nuestro cargo, ellos llevan hasta dos, lo cual me parece una salvajada”, cuenta. No son dos pacientes cualquiera, recuerda Caelia.
“Llevo dos pacientes siempre intubados, con toda la carga de trabajo que tienen, las complicaciones asociadas, toda la maquinaria que hay dentro de un box de UCI... y no solamente llevas a esos dos pacientes, igual llevo otros ocho”, cuenta. Para Caelia, “el día a día es agotador”, principalmente por la escasez de personal.
Si se marcha, cree que sus condiciones mejorarán exponencialmente. Cambiar de país significa un horario planificado con antelación y coger vacaciones cuando ella quiera, no según las necesidades de servicio. Las horas extra serán un dinero extra en su bolsillo, no “tiempo libre cuando el hospital pueda”, y los días festivos se retribuirán mejor.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





