
Guapa, hechurada y buena corrida de Cebada; positivas noticias de David Galván y Diosleguarde en Pamplona
San FermínGuapa, hechurada y buena corrida de Cebada; positivas noticias de David Galván y Diosleguarde en PamplonaEl gaditano, que debio salir a hombros, y el salmantino, cuya resurrección se consolida, saldan su debut...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. San FermínGuapa, hechurada y buena corrida de Cebada; positivas noticias de David Galván y Diosleguarde en PamplonaEl gaditano, que debio salir a hombros, y el salmantino, cuya resurrección se consolida, saldan su debut con una oreja por cabeza; lección de los cebaditas contra el toro feo y destartalado Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarDerechazo de David Galván al cuarto del Cebada, al que cortó una orejaCasa de MisericordiaZabala de la Serna PamplonaPamplonaSEGUIR AUTORActualizado Miércoles, 8 julio 2026 - 21:42San Fermín Aarón Palacio, el más listo y fresco entre un sopor de mansos en Pamplona Vino Cebada Gago a dictar una lección contra el toro feo y destartalado con una corrida guapa, hechurada, seria pero torera, armónica y cinqueña entera. Y encima fue buena, en el sentido de noble y franca. A falta del toro extraordinario, o de mayores grados de poder y bravura, los cebadas fueron la mar de toreables, y esto no sé si satisfará a sus partidarios, siempre ávidos de mayores dosis de tensión.
A quienes defendemos la teoría de las hechuras nos colmó de felicidad. David Galván, que debió salir a hombros, y Manuel Diosleguarde dejaron las noticias positivas de la torería andante con una oreja en sus respectivos esportones. Debutaban los dos en San Fermín y volverán.
Los detalles
La consolidación de la nueva vida de Diosleguarde se va trenzando, tarde a tarde, con ilusionantes argumentos. Y también me proporcionó felicidad. Había abierto plaza un toro de imponente cabeza, una armonía cierta en conjunto pese a la despampanante testa.
Ya salió con un temple suave, pronosticando un poder preciso y una condición boyante. David Galván debutó en Pamplona —14 años después de su alternativa— con un saludo vibrante, una larga cambiada de rodillas, lances mirando al tendido, chicuelinas y, finalmente, una larga ofrecida al sol. Todo lo tomó el toro con buen embroque, abriéndose y soltándose.
Notas de facilidad para el toreo. Sostuvo ese mismo son toda la lidia, sin hacer un feo. Galván arrancó la faena con pases cambiados por la espalda para captar la atención del público, y cuando soltó la izquierda el cebadita lo hizo bien también, a falta de un pasito.
Qué dicen los expertos
Pero la mano fue la diestra, por donde el gaditano construyó una obra sin exigencias, natural, buena. Quizá pedía un cambio de pitón al menos una serie antes —cuatro consecutivas de derechazos se hicieron muchas—, pero al aire noble del toro le faltaba un paso al natural, ya digo. Un cierre de rodillas subió la emoción y un espadazo tendido la rebajó: la lenta agonía penalizó y la petición no acabó de trepar con fuerza.
Paseó una vuelta al ruedo. David Galván se desquitó con un cuarto que se hacía una verdadera pintura. No sólo por el pelaje, sino por el hocico, las hechuras, las sienes estrechas, la conformación de la encornadura, tan seria y tan torera a la vez.
Traía buena condición, no tanto el poder para desarrollarla en plenitud.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





