
Guardacostas costarricenses interceptan lancha con casi dos toneladas de aparente cocaína frente a Bahía Ballena
Costa Rica volvió a propinar un importante golpe a las organizaciones dedicadas al tráfico internacional de drogas luego de que el Servicio Nacional de Guardacostas interceptara una lancha rápida que transportaba...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Costa Rica volvió a propinar un importante golpe a las organizaciones dedicadas al tráfico internacional de drogas luego de que el Servicio Nacional de Guardacostas interceptara una lancha rápida que transportaba aproximadamente dos toneladas de aparente cocaína en aguas del Pacífico Sur. El operativo se desarrolló frente a Bahía Ballena de Osa, en la Zona Sur del país, como resultado de una acción coordinada entre el Ministerio de Seguridad Pública, la Armada Nacional de Colombia y la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur de los Estados Unidos, alianza que permitió ubicar y dar seguimiento a la embarcación sospechosa. De acuerdo con la información suministrada por las autoridades, la intervención ocurrió, cuando oficiales del Grupo de Operaciones Especiales (GOPES) del Servicio Nacional de Guardacostas localizaron una lancha tipo nauta de 38 pies de eslora equipada con tres motores fuera de borda de 250 caballos de fuerza cada uno.
Al percatarse de la presencia policial, los ocupantes de la embarcación intentaron huir, iniciándose una persecución marítima que concluyó con la captura de la nave y la detención de sus tres tripulantes. Los detenidos fueron identificados como dos ciudadanos ecuatorianos de apellidos Chila, de 28 años, quien presuntamente fungía como capitán de la embarcación, y González, de 34 años. Junto a ellos también fue arrestado un ciudadano colombiano de apellido Quiñones, de 38 años.
Los detalles
Tras asegurar la embarcación, los oficiales realizaron una inspección preliminar que permitió localizar un cuantioso cargamento distribuido en 84 sacos. Según las primeras estimaciones de las autoridades, cada uno contenía aproximadamente 30 paquetes con aparente cocaína, por lo que el cargamento rondaría las dos toneladas de droga. No obstante, el Ministerio de Seguridad Pública aclaró que tanto el peso exacto como la naturaleza de la sustancia serán determinados mediante los análisis y procedimientos técnicos que realizará la Policía de Control de Drogas (PCD), dependencia a la que fue entregado el caso.
La lancha, los sospechosos y toda la evidencia fueron trasladados hasta Golfito, donde la PCD asumió la investigación correspondiente y efectuará el conteo oficial de los paquetes, así como las pruebas químicas para confirmar el tipo de estupefaciente decomisado. El director del Servicio Nacional de Guardacostas, comisionado Juan Carlos Alvarado, destacó que el resultado del operativo fue posible gracias al intercambio oportuno de información de inteligencia con las autoridades colombianas y al respaldo aéreo brindado por Estados Unidos. “Con información proveniente de inteligencia de la Armada Nacional de Colombia y apoyo aéreo de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur de los Estados Unidos, el Servicio Nacional de Guardacostas logró interceptar una embarcación en el sector de Ballena de Osa”, explicó el jerarca.
El comisionado también resaltó que este tipo de resultados reflejan el trabajo coordinado que mantiene Costa Rica con sus aliados internacionales para combatir el narcotráfico y reducir el uso de las rutas marítimas del Pacífico como corredor para el transporte de drogas hacia Norteamérica. La costa pacífica costarricense continúa siendo una de las principales rutas utilizadas por organizaciones criminales transnacionales para movilizar cargamentos de cocaína provenientes de Sudamérica. Por esa razón, el Ministerio de Seguridad Pública ha fortalecido los patrullajes marítimos y las operaciones de inteligencia mediante la cooperación con países aliados, especialmente Colombia y Estados Unidos.
En los últimos años, las autoridades costarricenses han incrementado la cantidad de incautaciones de droga en alta mar gracias al intercambio permanente de información, el uso de tecnología de vigilancia y la coordinación entre cuerpos policiales nacionales e internacionales. Estas acciones buscan afectar la logística y las finanzas de las estructuras criminales dedicadas al narcotráfico que utilizan las aguas costarricenses como punto de tránsito hacia otros mercados.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





