
Interrumpir el tiempo sentado con pausas de actividad física se asocia con menor riesgo de cáncer
Estar sentado durante horas, sin moverse, no es solo una cuestión de comodidad o hábito. Científicos del Reino Unido, Estados Unidos, Australia, Chile, China y Francia descubrieron que levantarse de la silla cada tanto,...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Estar sentado durante horas, sin moverse, no es solo una cuestión de comodidad o hábito. Científicos del Reino Unido, Estados Unidos, Australia, Chile, China y Francia descubrieron que levantarse de la silla cada tanto, aunque sea para ir a buscar un vaso de agua, se asocia con menos probabilidades de mortalidad por cáncer, en comparación con quedarse sentado durante horas sin moverse. La clave está en no dejar que el tiempo sentado se acumule de forma continua.
El hallazgo va más allá de lo que se sabía hasta ahora: no basta con medir cuántas horas totales alguien pasa sentado al día. Lo que parece importar es cómo se acumula ese tiempo: si se hace de un tirón o con interrupciones regulares, según el estudio que publicaron en la revista PLOS Medicine. La investigación fue realizada por científicos de la Escuela de Salud y Bienestar de la Universidad de Glasgow y el Imperial College London, en el Reino Unido, y la Escuela de Salud Pública T.
Los detalles
Chan de la Universidad de Harvard, en los Estados Unidos. También colaboraron expertos de la Universidad de Queensland, Australia, la Universidad del Bío-Bío, Chile, el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud. Sentarse sin parar: el riesgo que las guías no medíanLas guías de salud actuales se concentran en la cantidad total de tiempo sedentario, es decir, el tiempo que alguien pasa sentado, reclinado o acostado mientras está despierto, con un gasto de energía muy bajo.
Esa definición abarca desde ver televisión hasta trabajar frente a una computadora o manejar, pero no distingue entre pasar cuatro horas sentado de corrido y pasar esas mismas cuatro horas con pausas cada media hora. Hasta ahora, la evidencia sobre si esa diferencia importa para el riesgo de cáncer era prácticamente inexistente. Varios organismos de salud ya recomendaban interrumpir los períodos prolongados de sedentarismo con pequeñas dosis de actividad, pero esa recomendación se basaba especialmente en estudios de laboratorio y en datos sobre enfermedades cardiovasculares o diabetes.
Nadie la había probado a gran escala en relación con el cáncer, y esa fue exactamente la brecha que este nuevo trabajo se propuso cerrar. La pregunta de fondo era simple: ¿importa cómo se distribuye el tiempo sentado, o solo importa cuánto tiempo total se pasa así? Pausas pequeñasEl equipo internacional de investigadores se propuso examinar si el sedentarismo prolongado e ininterrumpido y el sedentarismo fragmentado por pausas de actividad se asociaban de manera diferente con el riesgo de cáncer.
Qué dicen los expertos
La hipótesis de partida era que el primero elevaría ese riesgo y el segundo lo reduciría. Para eso, evaluaron tanto la aparición de nuevos casos de cáncer como las muertes por la enfermedad, y analizaron distintos tipos de tumores: los vinculados con la obesidad, los relacionados con la diabetes tipo 2 y 23 tipos de cáncer específicos por sitio del cuerpo. También quisieron saber si el reemplazo del tiempo sedentario por actividad física (de cualquier intensidad) cambiaba el panorama.
Un tercer eje del estudio fue analizar si la obesidad modificaba esa relación, es decir, si el riesgo asociado al sedentarismo era distinto en personas con y sin exceso de peso. El estudio por dentroEl estudio analizó datos de 91. 292 participantes del Biobanco del Reino Unido, una base de datos biomédica del Reino Unido.
Cada participante llevó un acelerómetro, un dispositivo que mide el movimiento, en la muñeca durante siete días, y el seguimiento promedio fue de 12,38 años. El acelerómetro clasificó automáticamente cada momento del día en sedentarismo, actividad liviana, moderada o intensa, con registros cada diez segundos. Se definió como sedentarismo prolongado cualquier período de al menos 30 minutos en el que el 90% del tiempo se pasaba sin moverse; el sedentarismo interrumpido era todo lo que no cumplía ese umbral.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





