
Intriga en la parrilla de F1 por el desafío del 24% de desnivel de La Monumental en Madring: "Varios pilotos me han preguntado"
DeportesIntriga en la parrilla de F1 por el desafío del 24% de desnivel de La Monumental en Madring: "Varios pilotos me han preguntado"Carlos Sainz es el único piloto que ha saboreado la curva de 180 grados, aunque no...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. DeportesIntriga en la parrilla de F1 por el desafío del 24% de desnivel de La Monumental en Madring: "Varios pilotos me han preguntado"Carlos Sainz es el único piloto que ha saboreado la curva de 180 grados, aunque no en un monoplaza Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarAyuso, durante la inauguración del circuito de Madring. EFECarlos Guisasola MadridMadridSEGUIR AUTORActualizado Miércoles, 17 junio 2026 - 00:27Madring Ayuso y Almeida lanzan la cuenta atrás para la Fórmula 1 en Madrid: "Va a ser el mejor circuito del mundo" Uno de los principales atractivos de la curva 3 del circuito Madring fue ayer el pino situado a unos metros del gigantesco mástil de 54 metros de altura -la centésima parte de la longitud del circuito-. Nada tenía que ver ese interés con el exotismo de la especie, un pino de los que tanto abundan en la península, sino más bien con la sombra que salvó el pellejo a más de uno mientras la gigantesca bandera de España, con más cuerpo que la de la plaza de Colón (palabras mayores), se izaba hasta el cielo entre los decibelios de un himno nacional tarareado a pleno pulmón por un elenco de artistas de Wah Show.
Mientras las autoridades, con el embajador del trazado, Carlos Sainz, incluido, aguantaban el chaparrón solar, hubo quienes, como reza la canción, vibraron con la puesta en escena a la sombra de los pinos. Al otro lado de la valla de Ifema, por cierto, había quien desplegaba pancartas para mostrar su disconformidad con el inminente aterrizaje de la Fórmula 1 en la capital. Salió oficialmente del cascarón Madring mientras un puñado de operarios seguían afinando su figura.
Los detalles
Trabajaban en ese punto privilegiado que es la Subida a las Cárcavas, el más elevado de todo el circuito -697 metros-, donde se asentará la grada Carlos Sainz. Y, mientras los autobuses eléctricos de la EMT, con su lema «Cero emisiones, máxima emoción», trasladaban a los responsables institucionales a lo largo de los 5,4 kilómetros del circuito -es decir, a Ayuso, Almeida, De los Mozos o Santiago Roura, subsecretario de Educación, Formación Profesional y Deportes y cargo de mayor pedigrí del Gobierno central-, también transportaban a las decenas de periodistas que aterrizaron en la duodécima curva del circuito como quien pisa la Luna. Porque allí, sobre ese asfalto negro que se quedó con las ganas de ser de color rojo, con su 24% de desnivel y sus 180 grados de giro desbocado, miraban todos, con los gemelos y los tobillos en tensión por la pendiente, hacia el cielo de Madrid.
Como si esa curva, bautizada como La Monumental, fuera una suerte de plataforma de despegue. «Han venido un par de pilotos a preguntarme por esta curva, sobre todo cuando di la vuelta al circuito con el Mustang», recordaba ayer Sainz, que en todo momento estuvo acompañado de su padre, quien también miraba con deseo los encantos de esa curva que tanta expectación ha generado. Carlos Sainz, junto a su padre, en la visita al circuito.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





