
Isabel Díaz Ayuso, la provida de Schrödinger
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July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: ColumnaiArtículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordadoIsabel Díaz Ayuso, la provida de SchrödingerLa verdadera defensa de los niños, nacidos y por nacer, no vendrá de una derecha oportunista sino de lugares ahora insospechados iEl audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante un desayuno informativo. Marta Fernández (Europa Press)Ana Iris Simón11 jul 2026 - 05:30CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceIsabel Díaz Ayuso tiene un talento indiscutible: lanzar anzuelos. Es como una pescadora que va al río de buena mañana con distintos engodos —que si un discurso, que si una declaración incendiaria, que si un apodo faltón para el presidente del Gobierno— y regresa siempre a casa con la cesta cargada de merluzos.
Los detalles
En esta ocasión, el señuelo no han sido unas palabras sino una ley: la del concebido no nacido. Una medida anunciada a bombo y platillo como la propuesta natalista y provida definitiva, pero que se resume en poder pedir algunas ayudas en las que influye el número de miembros de la unidad familiar antes del nacimiento del bebé en gestación. Una propuesta útil pero con muy poco alcance para las familias, que lo que necesitan no son migajas sino escuelas infantiles públicas suficientes, viviendas dignas cuyo precio no se coma los salarios, estabilidad laboral y una legislación que proteja su derecho a criar y cuidar.
El caso es que Ayuso ha vuelto a casa con el cestillo lleno de peces gracias a un sencillo trile: llamar a este paquete de medidas puramente administrativas “ley del concebido no nacido” en lugar de, por ejemplo, “plan de ayuda familiar”. Así, por una razón lingüística más que jurídica, una propuesta testimonial y que lleva aplicándose más de una década en Galicia de manera similar está siendo debatida como una gran amenaza para la legislación vigente sobre el aborto. Y, en las próximas elecciones, algún simpatizante de Vox o algún provida despistado votará a Ayuso; no por la ley del concebido no nacido, sino por lo que dicen de ella sus detractores.
Pero la postura del PP sobre el aborto es la más perversa de todo el espectro político.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





