
Jane Smiley, la gran cronista del último siglo en EEUU: "Un país debe ser una experiencia humana, no una idea política"
EntrevistaJane Smiley, la gran cronista del último siglo en EEUU: "Un país debe ser una experiencia humana, no una idea política"La galardonada escritora publica La edad dorada (Sexto Piso), el broche de su monumental...
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. EntrevistaJane Smiley, la gran cronista del último siglo en EEUU: "Un país debe ser una experiencia humana, no una idea política"La galardonada escritora publica La edad dorada (Sexto Piso), el broche de su monumental trilogía sobre los últimos 100 años de Estados Unidos. "Si dijera lo que pienso del sueño americano me echarían de mi país", confiesa Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarAndrés SeoaneSEGUIR AUTORActualizado Lunes, 1 junio 2026 - 08:57Ránking Los 10 libros más vendidos de la semana Lorna Simpson "En un momento en que el gobierno de EEUU intenta borrar a los pensadores, mis cuadros de mujeres leyendo adquieren otro sentido" Desde hace décadas, la literatura de la académica y Premio Pulitzer Jane Smiley (Los Ángeles, 1949) ha ido levantando una cartografía íntima de Estados Unidos en la que la Historia no comparece como un gran relato abstracto, sino como algo que les ocurre a las personas mientras intentan vivir, criar hijos, enamorarse, ganar dinero o simplemente comprender qué demonios está cambiando a su alrededor. Por eso, su monumental Trilogía de los cien años -Un poco de suerte, Una advertencia y La edad dorada, que ahora publica Sexto Piso- termina funcionando no sólo como una saga familiar que empieza en una granja de Iowa, sino como una de las grandes novelas sobre la transformación moral, económica y sentimental de su país durante el siglo XX.
En este sentido, resulta significativo que Smiley jamás haya querido explicar América desde Washington, Nueva York o Silicon Valley, sino desde el Medio Oeste profundo, un territorio que buena parte de la cultura contemporánea observa como una periferia casi invisible y que, sin embargo, en sus libros se convierte en el verdadero corazón emocional de la nación. «Cualquier país debe ser una experiencia humana antes que una idea política», sostiene con firmeza la escritora, que habla despacio, con esa mezcla tan estadounidense de pragmatismo y curiosidad intelectual. En el fondo, toda la literatura de Smiley parece nacer de un sólo lugar: «La fascinación por cómo las personas toman decisiones y luego terminan viviendo dentro de sus consecuencias», reflexiona.
Los detalles
Mientras conversa, la escritora vuelve constantemente a su propia familia, a las historias que escuchaba de niña, a la memoria oral de sus abuelos y de su madre, como si todo novelista fuera en realidad alguien que aprende a escuchar antes que a escribir. De hecho, esta trilogía nació de ese impulso autobiográfico, aunque Smiley se resista siempre a convertir sus novelas en confesiones personales. «Cuando pensé en hacer esto, la familia que me vino a la mente como modelo fue la de mi madre», recuerda.
«Ella nació en 1921 y se llamaba Frances, por eso pensé que quería empezar alrededor de 1920 y al primer hijo lo llaman Frank».
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





