
La Aemet alerta que la ola de calor se desplazará al noroeste de Europa y que ellos no están tan preparados como los países del sur
La ola de calor que ha afectado a España en los últimos días se está desplazando hacia el oeste y el norte de Europa, donde distintos países registran ahora temperaturas extremas. El episodio, que ha dejado valores...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: La ola de calor que ha afectado a España en los últimos días se está desplazando hacia el oeste y el norte de Europa, donde distintos países registran ahora temperaturas extremas. El episodio, que ha dejado valores récord en la península ibérica, continúa avanzando por el continente impulsado por una masa de aire muy cálido. Según ha advertido la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el riesgo es especialmente elevado en estas regiones debido a la menor adaptación al calor en comparación con los países del sur de Europa.
Según recopila la plataforma Meteoalarm, que reúne los avisos por fenómenos meteorológicos adversos de la mayoría de servicios meteorológicos europeos, entre ellos AEMET, se observa la evolución del episodio en los próximos días con avisos de nivel naranja y rojo en buena parte del continente, reflejando la persistencia del episodio de calor extremo en Europa. Este viernes, los avisos por altas temperaturas se extienden por gran parte de Europa occidental y central, con especial incidencia en países como Francia, Bélgica, Países Bajos, Alemania, Reino Unido, Austria y Suiza, entre otros. En varias zonas se esperan valores muy elevados para la época del año, con temperaturas que podrían superar los 35 grados e incluso acercarse a los 40 en puntos concretos.
Los detalles
Mientras que el sábado, el episodio continúa desplazándose hacia el centro y el este de Europa, donde se mantienen activas las alertas en países como Polonia, República Checa, Hungría, Rumanía y los Balcanes. La masa de aire cálido sigue avanzando, afectando a una amplia franja del continente. Un día más tarde, el núcleo más intenso del calor se concentra en el centro y este de Europa, con Austria, Polonia, Suiza, Eslovaquia o Eslovenia entre los países más afectados.
Ya el lunes, la extensión de los avisos se reduce en Europa occidental, aunque el episodio persiste en zonas del centro y este, como Austria, Polonia, Suiza, Rumanía o Eslovenia, donde todavía se registran valores elevados para esta época del año. El impacto del episodioEl episodio de calor que atraviesa Europa ya ha tenido consecuencias significativas en varios países del continente, especialmente en Francia. Según distintos medios internacionales, el país ha registrado cortes de suministro eléctrico en decenas de miles de hogares, además de alteraciones en el transporte y en la actividad diaria debido a las altas temperaturas.
En ciudades como París, Burdeos o Lyon se han superado los 40 grados en algunos momentos del episodio, lo que ha obligado a activar medidas excepcionales en infraestructuras, servicios públicos y eventos al aire libre. Las autoridades también han advertido de impactos en el sector agrícola, con preocupación por la sequía y la reducción de la producción de cultivos como el maíz. La ola de calor también afecta a otros países como Reino Unido, Países Bajos, Bélgica o Suiza, donde se han emitido alertas de nivel rojo y naranja en distintas regiones.
Qué dicen los expertos
En varios casos, los servicios meteorológicos nacionales han advertido de posibles efectos en la salud, el transporte y las infraestructuras, incluyendo restricciones ferroviarias, ajustes de horarios laborales y medidas de prevención en espacios públicos. El noroeste de Europa no está tan preparadoLa Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que Europa es el continente que más rápido se está calentando, según los informes del Servicio de Cambio Climático de Copernicus y la Organización Meteorológica Mundial. Según el organismo, este tipo de episodios se han convertido en una de las principales amenazas para la salud pública en Europa, especialmente durante los meses de verano.
La OMS subraya además que el impacto del calor extremo no es uniforme entre países, sino que depende en gran medida del nivel de preparación y adaptación de cada uno. En este sentido, alerta de que las regiones con menor experiencia histórica en episodios de altas temperaturas pueden sufrir consecuencias más graves, tanto en términos de salud como de presión sobre los sistemas sanitarios. Por ello, el organismo insiste en la necesidad de reforzar los planes de acción frente al calor, mejorar la adaptación de las ciudades —incluyendo más zonas verdes, sombreado y sistemas de alerta temprana— y proteger especialmente a los grupos más vulnerables, en un contexto en el que las olas de calor serán cada vez más frecuentes, intensas y prolongadas debido al cambio climático.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





