La amenaza del dragón
La amenaza del dragónNewsletter 'Europa'Europa busca cómo proteger su industria del masivo desembarco de productos de alta gama ‘Made in China’Máscara de dragón durante la celebración del año nuevo chino Kameleon007...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. La amenaza del dragónNewsletter 'Europa'Europa busca cómo proteger su industria del masivo desembarco de productos de alta gama ‘Made in China’Máscara de dragón durante la celebración del año nuevo chino Kameleon007 Lluís UríaBarcelona 23/05/2026 06:00 Pekín parece hoy el centro del mundo. En los últimos meses no hay dirigente internacional que se precie que no haya viajado a la capital del antiguo Imperio del Medio a reunirse con el emperador comunista, Xi Jinping. Los últimos en pasar por allí, con escasos días de diferencia, han sido los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Rusia, Vladímir Putin.
Pero no han sido los únicos. Previamente los europeos protagonizaron un auténtico desfile: el francés Emmanuel Macron pasó por allí en diciembre, el británico Keir Starmer en enero, el alemán Friedrich Merz en febrero, el español Pedro Sánchez en abril…Las guerras comerciales desatadas por EE. el año pasado y la desestabilización del comercio mundial inducida por los conflictos bélicos explican en parte esta fiebre por buscar un arreglo con el gigante asiático, convertido tanto en una oportunidad como en una amenaza.
Los detalles
La constatación de que, ante el aumento de los aranceles norteamericanos, los chinos han empezado a desviar su sobreproducción industrial hacia Europa ha disparado todas las alarmas, poniendo en evidencia la necesidad urgente -largo tiempo sentida, por otra parte- de reequilibrar las relaciones comerciales bilaterales. Otra cosa es que cada cual acuda a Pekín con su propia agenda y sus propios intereses. La apuesta de Pedro Sánchez por captar inversiones chinas en España, por ejemplo, ha sido vista con suspicacia en otros países europeos y en Bruselas.
Pekín parece decidido a aprovechar la oportunidad para externalizar en el sur de Europa, y particularmente en España, parte de su producción de automóviles con el fin de evitar los aranceles comunitarios. Las compañías chinas están multiplicando sus proyectos en suelo europeo: los de Chery (en la antigua factoría de Nisssan en Barcelona), Leapmotor (en Zaragoza y Madrid, a través de un acuerdo con Stellantis, que también ha pactado con la china Dongfeng hacer lo mismo en la ciudad francesa de Rennes) y SAIC (Galicia), o del fabricante de baterías CATL (Zaragoza), son los más avanzados, pero también están buscando emplazamientos otros fabricantes como BYD, Changan o Geely. El problema de estas inversiones es que aportan poco valor añadido y crean empleo de baja calidad, ya que se trata únicamente de plantas de ensamblaje (los coches son enviados por piezas desde China) y no dan trabajo a las empresas de componentes locales.
El vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea para la Prosperidad y la Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné, es muy crítico al respecto: “El modelo que vemos a menudo en España no es un buen modelo, no da crecimiento a nuestras empresas en términos de producción”.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




