La gestión de las grietas de las obras de la L9 desata la desconfianza vecinal en Sant Gervasi
La gestión de las grietas de las obras de la L9 desata la desconfianza vecinal en Sant GervasiCrisis en la parte alta de BarcelonaLos afectados no podrán regresar a sus viviendas como poco hasta pasado este sábadoLa...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. La gestión de las grietas de las obras de la L9 desata la desconfianza vecinal en Sant GervasiCrisis en la parte alta de BarcelonaLos afectados no podrán regresar a sus viviendas como poco hasta pasado este sábadoLa pizzería Verona se convirtió en el punto cero de esta crisis en la parte alta de BarcelonaAna Jiménez Luis BenvenutyBarcelona 09/07/2026 06:00 Pese a los esfuerzos del Ayuntamiento y la Generalitat para recuperar la normalidad, la desconfianza vecinal crece en Sant Gervasi-La Bonanova. La gente aún teme que todo empeore. Los más o menos 300 vecinos desalojados este martes de ocho edificios de este barrio ante la aparición de un gran socavón provocado por las obras de prolongación de la L9 del metro no podrán regresar a sus 93 pisos como poco hasta pasado este sábado.
Y todo apunta a que esta vuelta a la normalidad será en el mejor de los casos progresiva. Probablemente los inquilinos de los edificios más cercanos a las zona cero, los de las calles Rubinstein y Teodora Lamadrid, tarden más en regresar a sus hogares que los de los de los más alejadas, los de Sant Gervasi de Cassoles. A mediados de junio un vecino ya preguntó en el consell de barri si acaso la gente tenía que preocuparseUna procesión de hormigoneras se encargó la noche anterior de rellenar el agujero de ocho metros de diámetro y cuatro de profundidad que de buena mañana se tragó el cuarto de baño de la pizzería Verona.
Los detalles
Aquí está el punto cero de esta crisis. Estos días los técnicos de la Generalitat comprobarán de manera sucesiva la estabilidad de los inmuebles afectados. El monitoraje y seguimiento de los edificios y los terrenos es continúo.
“La verdad es que anoche no podía dormir y salí a caminar... y luego ya pude dormir un rato –contó Domingo Finez, el administrador de la pizzería Verona, quien descubrió el socavón que se había tragado su cuarto de baño, en una cola en unas dependencias municipales a fin de conseguir un certificado que le pide su gestor para tramitar un erte caso de que finalmente lo necesite–. No tengo claro cuándo podremos abrir, y ya nos toca pagar muchas cosas”.
Lo del socavón que se tragó el cuarto de baño de la pizzería Verona es la cuestión más en boca en la mercería, el mercado municipal, el salón de belleza... ¿Y si el agujero se hubiera abierto a la hora de la cena? ¿y si alguien hubiera estado usando el baño?
Las incertidumbres también están alimentando la desconfianza de la gente del barrio hacia el Ayuntamiento y la Generalitat, una desconfianza que se venía fermentando a base de pequeñas grietas acá y allá desde hacía semanas.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





