
La muestra “Entre zurcir y suturar” en la AMIA cambia la forma de mirar 35 fotos familiares del atentado
Treinta y cinco fotografías antiguas, de esas que alguna vez formaron parte de un álbum familiar, vuelven a la vida con hilos de colores que las recorren con precisión y ternura. Una muestra de arte textil y fotografía...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Treinta y cinco fotografías antiguas, de esas que alguna vez formaron parte de un álbum familiar, vuelven a la vida con hilos de colores que las recorren con precisión y ternura. Una muestra de arte textil y fotografía intervenida, inaugurada la semana pasada en el Espacio de Arte de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), convierte esas imágenes en un ejercicio de memoria sobre las víctimas del atentado del 18 de julio de 1994. La exposición Entre zurcir y suturar es obra de Natalia Zaidman, fotógrafa y directora creativa que tomó retratos de 35 de las 85 personas asesinadas en el ataque terrorista y los intervino con la técnica del bordado.
Vacaciones, casamientos, actos escolares, cumpleaños, embarazos, partidos de fútbol: escenas que podrían pertenecer a cualquier álbum doméstico y que, bajo la aguja de Zaidman, adquieren una nueva dimensión. El punto de partida del proyecto fue Sus nombres y sus rostros, el libro que AMIA publicó al cumplirse un año del atentado. El volumen dedica una página a cada una de las 85 víctimas y recoge sus historias de vida, sus edades al momento de la explosión, sus sueños y algunas de las frases que solían decir.
Los detalles
Esas biografías, junto con las fotografías aportadas por sus familias, guiaron el trabajo de Zaidman. La artista no es ajena a la causa. “Desde que sucedió el atentado, la causa AMIA me atravesó.
Siempre estuve presente en cada acto. Por mi identidad, porque fue un atentado contra toda la sociedad argentina, y porque siempre voy a levantar la bandera de los derechos humanos, para mí es enorme poder aportar al ejercicio de la memoria, que es fundamental, y al pedido de justicia, que es urgente”, dijo Zaidman en la inauguración, donde agradeció especialmente la colaboración de las familias. Entre zurcir y suturar es su primera exposición individual; aunque ya había participado de muestras colectivas de arte textil.
El curador de la muestra, Elio Kapszuk, director de Arte y Producción de AMIA, advierte que el trabajo de Zaidman desafía cualquier lectura que lo reduzca a una cuestión técnica. Para Kapszuk, cada puntada sobre las imágenes tiene un simbolismo propio. “El hilo no decora; el hilo destaca, resalta, evidencia y construye.
Qué dicen los expertos
Cada diseño se inspira en la historia de vida de esa persona, y se incorpora a la imagen con una amorosidad que trasciende lo artesanal para transformarse en concepto”, señaló. El curador también subraya la tensión que opera en el núcleo de la obra: el bordado pone en diálogo la reproducción mecánica de la fotografía con el gesto manual y afectivo de la aguja. “No se trata de embellecer el retrato, sino de abrirle el alma a la imagen.
No es un adorno: es una guía visual para sensibilizar la mirada”, explica Kapszuk. Aunque la intervención recae sobre 35 retratos, el gesto simbólico se extiende para abrazar a las 85 víctimas. La muestra también asume, según el curador, una dimensión política: la herida social que el paso del tiempo profundiza ante la ausencia de justicia.
“A través del hilo y la aguja, estas intervenciones no pretenden ocultar la cicatriz del atentado, sino señalizarla. Cada retrato deviene un acto de memoria que transforma el dolor en refugio, y el olvido en una superficie texturada que nos obliga a volver a mirar”, concluyó. La exposición puede visitarse hasta el viernes 14 de agosto en el Espacio de Arte AMIA (Pasteur 633, entrepiso, CABA), de lunes a jueves de 10 a 19 horas y los viernes de 10 a 16 horas.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





