
Las claves de la elección en Colombia: la fuerza real de la ultraderecha, el apoyo a las reformas o el peso de las regiones
ELECCIONES EN COLOMBIALas claves de la elección en Colombia: la fuerza real de la ultraderecha, el apoyo a las reformas o el peso de las regionesAdemás de definir el presidente, la votación de este domingo marcará un...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Surgen avances clave en el escenario mundial. ELECCIONES EN COLOMBIALas claves de la elección en Colombia: la fuerza real de la ultraderecha, el apoyo a las reformas o el peso de las regionesAdemás de definir el presidente, la votación de este domingo marcará un nuevo panorama político en ColombiaCiudadanos preparan un puesto de votación este sábado, en el recinto ferial de Corferias en Bogotá. Carlos Ortega (EFE)Juan Esteban LewinBogotá - 21 jun. 2026 - 06:00CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceCon la definición de quién será el próximo presidente de Colombia, la votación presidencial de este domingo definirá varios elementos clave del sistema político colombiano, en su transición de un bipartidismo estable durante el siglo XX a un futuro incierto.
Estas son las principales. La llegada de una ultraderecha populistaLa mayor pregunta del domingo será si el país se suma a la oleada de victorias de una derecha de nuevo cuño, ultra, nacionalista, populista y usualmente diferenciada de las fuerzas conservadoras tradicionales. Abelardo de la Espriella, ganador de la primera vuelta con el 43,7% de los votos y puntero en todas las encuestas, sería el primer presidente elegido por la derecha que no venga ni del Partido Conservador ni del uribismo, la fuerza política dominante en ese lado del espectro político en lo que va del siglo XXI.
Los detalles
También sería el representante, con las particularidades propias del país, de la marea en la que están Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador, Daniel Noboa en Ecuador, Nasry Asfura en Honduras, José Antonio Kast en Chile o incluso Donald Trump en Estados Unidos. La fuerza de ese impulso dependerá no solo del ganador, sino también del equilibrio de fuerzas. A más votos, y mayor diferencia entre los contendores, la oleada será más o menos fuerte.
Ese ascenso no ha sido solo doméstico: tras la primera vuelta, Trump le ha manifestado su apoyo de forma repetida y Milei lo llamó para celebrar su triunfo y enmarcarlo en una agenda compartida de “más libertad económica, más seguridad, más comercio”. El penalista, que una semana antes de la votación aparecía en las encuestas apenas por encima del 30%, ha bautizado su programa de gobierno como la “patria milagro”: una drástica reducción del tamaño del Estado, desregulación, rebajas de impuestos corporativos, una política de seguridad sin diálogos y con megacárceles, el regreso de la exploración de hidrocarburos. Incluso si lo supera el izquierdista Iván Cepeda, el ultra que se ha presentado como outsider antiestablecimiento, defensor de “los nunca” frente a “los de siempre”, se ha comprometido a liderar una oposición que su tono de campaña promete sería radical.
Ha anunciado que asumiría la curul en el Senado que el país reserva al segundo en las elecciones para, desde allí, oponerse al gobierno progresista.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





