Las dos Españas, otra vez
Jordi JuanDirector de La VanguardiaLas dos Españas, otra vez 25/06/2026 00:05 El bronco debate vivido ayer en el Congreso fue el tráiler de la gran película que veremos en los próximos meses y que versará sobre la...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Jordi JuanDirector de La VanguardiaLas dos Españas, otra vez 25/06/2026 00:05 El bronco debate vivido ayer en el Congreso fue el tráiler de la gran película que veremos en los próximos meses y que versará sobre la durísima batalla electoral que se avecina entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo. Lo que viene no tiene nada que ver con las anteriores campañas que ha vivido este país en democracia. Al final, la corrupción es lo de menos.
Es una confrontación entre dos mundos que, por desgracia, recuerdan mucho a las dos viejas Españas. En las intervenciones de los diferentes oradores de ayer había algo más que distanciamiento político. Había enemistad y hasta odio.
Los detalles
No hay posibilidades de pacto. La corrupción es la excusa perfecta para el pim pam pum. Y tú más, como señaló el republicano Gabriel Rufián.
Sánchez y Feijóo se dejaron ir con declaraciones que bordeaban incluso las denuncias por calumnias. El líder socialista sostuvo que el presidente del PP “tolera la corrupción cuando está en sus filas” y la utiliza para su propio beneficio. Le acusó de inventarse acusaciones falsas contra el expresidente de la Xunta Emilio Pérez Touriño, como hace ahora con su entorno, y sugirió que conoce de antemano sumarios judiciales – ¿“quién se los filtra”?
Feijóo a su vez le reprochó de que su carrera política la había financiado “un magnate de la prostitución” y le recomendó que fuera a un psicólogo por las críticas que había vertido contra Isabel Díaz Ayuso. Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo, ayer en sus intervenciones en el CongresoDani DuchLas cartas están echadas. Sánchez, pese a todos los casos judiciales que le rodean, se siente más fuerte que hace un año, cuando se quedó grogui –en palabras de sus colaboradores– al leer las acusaciones contra Santos Cerdán, y llegará hasta el 2027.
Qué dicen los expertos
Los socios de la investidura de Sánchez pueden estar más o menos distanciados con él, pero, como se vio ayer, no van a apoyar una moción de censura, porque no tienen ningún deseo de ver al PP en la Moncloa. Y Núñez Feijóo se limita a cargar contra Sánchez de forma inmisericorde, sin mostrar ninguna propuesta ilusionante o constructiva sobre el que será su gobierno. Los argumentos son simples: Sánchez no puede seguir, frente a la ultraderecha no puede gobernar.
Esta va a ser la gran batalla de estos próximos meses. Otra vez dos Españas. Y no hay espacio para grises.
Jordi JuanDirector de La Vanguardia Ver más artículos Director de La Vanguardia desde marzo de 2020.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





