
Las temperaturas extremas condicionan el boom turístico de España: los turistas que viven una ola de calor cambian de destino al año siguiente
El turismo internacional continúa siendo uno de los grandes motores de la economía española, con cifras récord de visitantes y gasto tras la recuperación posterior a la pandemia. Sin embargo, el sector comienza a...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: El turismo internacional continúa siendo uno de los grandes motores de la economía española, con cifras récord de visitantes y gasto tras la recuperación posterior a la pandemia. Sin embargo, el sector comienza a enfrentarse a un desafío que gana peso cada año: el impacto del cambio climático sobre las decisiones de los viajeros. Un análisis de CaixaBank Research, basado en el comportamiento de los turistas internacionales, revela que quienes experimentan olas de calor durante sus vacaciones tienen menos probabilidades de regresar a España y, cuando lo hacen, optan por destinos con temperaturas más suaves.
España mantiene una posición privilegiada entre los principales destinos turísticos del mundo gracias a la diversidad de su oferta, la calidad de sus infraestructuras y la amplitud de su temporada turística. No obstante, una parte importante de ese atractivo sigue dependiendo de unas condiciones climáticas favorables que están cambiando como consecuencia del aumento de las temperaturas y de la mayor frecuencia de episodios de calor extremo. El estudio analiza los datos de pagos realizados con tarjetas extranjeras en terminales de CaixaBank, cruzados con información climática procedente del servicio europeo Copernicus para comprobar hasta qué punto las experiencias de calor extremo durante una estancia influyen en la decisión de regresar a España al año siguiente y en la elección del destino para futuras vacaciones.
Los detalles
Según los resultados, cuando la temperatura registrada durante la estancia de un visitante se mantiene próxima a los valores habituales para esa época del año, la probabilidad de regresar permanece estable. Sin embargo, a medida que la desviación térmica aumenta, especialmente cuando supera los cuatro grados respecto a la media histórica, las posibilidades de repetir visita comienzan a disminuir. En los episodios más intensos, el efecto resulta todavía más evidente.
Los turistas que pasan sus vacaciones bajo temperaturas excepcionalmente elevadas presentan una probabilidad de regresar aproximadamente un 15% inferior respecto a quienes disfrutaron de unas condiciones climáticas más cercanas a la normalidad. El dato adquiere especial relevancia porque se produce en un contexto de fuerte crecimiento del turismo internacional, lo que demuestra que el calor extremo influye en las decisiones de los viajeros incluso cuando la demanda turística continúa siendo elevada. Cómo se modifican los destinos por le calorLa investigación también incorpora una novedad relevante: no solo analiza si los visitantes regresan a España, sino también cómo modifican sus preferencias cuando deciden volver.
En este sentido, se observa que quienes sufrieron altas temperaturas durante sus vacaciones buscan al año siguiente destinos donde las condiciones climáticas sean previsiblemente más suaves. En concreto, aumenta la probabilidad de escoger lugares cuya temperatura histórica sea al menos cinco grados inferior a la registrada durante la estancia anterior. Esta adaptación no implica necesariamente abandonar España, sino reorganizar las vacaciones para minimizar la exposición al calor.
Qué dicen los expertos
La experiencia vivida durante un verano especialmente cálido acaba condicionando las decisiones futuras de muchos viajeros. Existen dos formas principales de realizar ese ajuste. La primera consiste en cambiar de destino manteniendo prácticamente las mismas fechas del viaje.
La segunda pasa por conservar el mismo tipo de vacaciones, pero desplazarlas a momentos del año menos calurosos. Sin embargo, el análisis muestra que estas modificaciones suelen producirse de forma bastante limitada. Turistas fieles a su destinoLa fidelidad al destino continúa siendo muy elevada.
En los enclaves mediterráneos, que concentran cerca de dos tercios del turismo internacional, más del 85% de los visitantes que regresan repiten en la misma zona geográfica. Apenas un pequeño porcentaje decide sustituir la costa mediterránea por otros destinos como la fachada atlántica, lo que indica que las olas de calor no provocan cambios radicales en las preferencias. La adaptación, por tanto, se produce de forma mucho más sutil.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





