
Los ataques a granjas que alimentan el relato del “genocidio blanco” en Sudáfrica
Dos niños de rubísima cabellera y piel nívea juegan con despreocupación en el columpio de un parque. Otro más pedalea su bici con parsimonia por la calle adyacente, separada del parque por una hilera de árboles...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Dos niños de rubísima cabellera y piel nívea juegan con despreocupación en el columpio de un parque. Otro más pedalea su bici con parsimonia por la calle adyacente, separada del parque por una hilera de árboles frondosos.
A pocos metros, tres hombres toman café en la única cafetería a la vista, donde el olor revela que la cocinera acaba de sacar del horno unas patatas con ajo y mantequilla. Este lugar es Kleinfontein, un tranquilo asentamiento cultural afrikáner privado ubicado cerca de Pretoria, una de las tres capitales de Sudáfrica.
Pero esta tranquilidad tiene un precio: vivir detrás de una barrera y bajo vigilancia permanente.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




