
Los primeros cuásares observados hasta la fecha están arrojando luz sobre los inicios de nuestro cosmos
Un equipo internacional de científicos, dirigidos por la Universidad de California en Santa Bárbara (Estados Unidos) ha descubierto 31 de los cuásares más antiguos jamás encontrados. Dos de ellos son los más antiguos...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Un equipo internacional de científicos, dirigidos por la Universidad de California en Santa Bárbara (Estados Unidos) ha descubierto 31 de los cuásares más antiguos jamás encontrados. Dos de ellos son los más antiguos observados hasta ahora en la historia cósmica. Irradiaban la luz de un billón de soles cuando el universo tenía apenas 670 millones de años.
Los hallazgos, publicados en la revista 'Astronomy & Astrophysics', representan un avance significativo en nuestra comprensión del universo primitivo. Los cuásares se encuentran entre los objetos más brillantes y energéticos del universo, alimentados por agujeros negros supermasivos que devoran materia en los centros de las galaxias. Su extrema luminosidad los hace visibles a través de enormes distancias cósmicas.
Los detalles
"Estos objetos proporcionan las mejores pistas para comprender cómo se forman los agujeros negros supermasivos", relata el coautor Joseph Hennawi, profesor de física con nombramientos conjuntos en la Universidad de California en Santa Bárbara. "Estos monstruos, con una masa miles de millones de veces superior a la de nuestro sol, ya existían cuando el universo estaba en sus inicios. Todavía no comprendemos bien cómo crecieron tanto y tan rápido".
Los astrónomos llevan décadas buscando los primeros cuásares del universo. Estos objetos revelan lo que ocurría durante los primeros días del cosmos, incluyendo cómo se formaron los primeros agujeros negros supermasivos y las primeras galaxias. Sin embargo, los cuásares anteriores a los 770 millones de años posteriores al Big Bang son extremadamente raros y difíciles de detectar.
Pocas galaxias habían alcanzado el tamaño suficiente para generar un cuásar. Incluso entonces, la luz de estos cuásares primordiales es débil y se confunde fácilmente con señales de estrellas más cercanas a nosotros. Además, su luz se estira desde el ultravioleta hasta las longitudes de onda del infrarrojo cercano debido a la expansión cósmica, cayendo en un rango donde la atmósfera terrestre brilla intensamente, enmascarando las señales débiles.
Qué dicen los expertos
Los científicos utilizan este "desplazamiento al rojo" como medida de la edad y la distancia de un objeto, ya que la luz proveniente de lugares más lejanos (y, por lo tanto, de etapas más tempranas del universo) se ha desplazado hacia longitudes de onda más largas debido a la posterior expansión del espacio-tiempo. "Un desplazamiento al rojo de 7 nos lleva a cuando el universo tenía solo 750 millones de años, menos del 6% de su edad actual", detalla Hennawi. "Estos dos factores hacen que encontrar cuásares a estas distancias sea increíblemente difícil", agrega el autor principal, Daming Yang, estudiante de doctorado del grupo de Hennawi.
"Por cada uno de ellos, existen miles de estrellas en nuestra Vía Láctea y galaxias cercanas que se ven casi idénticas en los estudios de imágenes. Y dado que su luz se extiende al infrarrojo a tales distancias, necesitamos un estudio lo suficientemente amplio como para capturar estos objetos raros y lo suficientemente profundo como para detectar su tenue luz", añade. Esta tarea es prácticamente imposible de realizar desde la Tierra.
Se necesita una observación desde el espacio. Los cuásares más antiguos conocidos hasta el momento eran los raros y brillantes objetos atípicos que resultaban más fáciles de detectar. Aún no se habían encontrado suficientes cuásares de los primeros días del universo para estudiarlos adecuadamente en conjunto.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





