
Los ‘riders’ sufren con las olas de calor: “O pierdes plata o te expones a quedarte tirado en medio de la carretera”
Emergencia climáticaLos ‘riders’ sufren con las olas de calor: “O pierdes plata o te expones a quedarte tirado en medio de la carretera” Miles de repartidores se enfrentan a jornadas con temperaturas extremas con un...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Emergencia climáticaLos ‘riders’ sufren con las olas de calor: “O pierdes plata o te expones a quedarte tirado en medio de la carretera” Miles de repartidores se enfrentan a jornadas con temperaturas extremas con un dilema: si paran por el calor, el algoritmo les penaliza. “No solo pierdo horas laborales, sino que la aplicación me va a sancionar” iEl audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias. Carlos Correa sobre su bicicleta portando la mochila de Glovo en Madrid, en julio de 2026.
INMA FLORESPaola MendozaMadrid - 13 jul 2026 - 05:30CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceSon las tres de la tarde y el asfalto de Madrid quema. El aire se siente tan pesado que las ondas de calor, esas que se ven al mirar un punto vacío, podrían cortarse con un cuchillo. Carlos Correa no mira el móvil ni los pedidos: busca sombra.
Los detalles
Un parque, un centro comercial, cualquier resquicio de aire fresco se ha convertido en un refugio contra el infierno de la intemperie. “O me quedo esperando donde corre la brisa, donde hay un poco de sombra, o no llego al final del turno”. El venezolano de 41 años es un aficionado al ciclismo que, al mudarse a Madrid hace ocho años, descubrió en la entrega de comida a domicilio una forma de ganarse la vida de la mano de una de sus mayores pasiones.
Lo que no imaginó es que el verano español lo pondría, cada jornada, a un golpe de calor de distancia de la tragedia. “Cada año es peor que el anterior y, lo peor es que no podemos parar. O te desconectas, te sancionan y pierdes plata, o te expones a quedarte tirado en medio de la carretera, a ver si alguien te va a rescatar”, expone.
Con la mochila de Glovo a la espalda, sube a su bicicleta a completar un turno de seis horas. Es el primer domingo de julio y, entre las 12. 00, los termómetros no bajan de 35 grados centígrados.
Qué dicen los expertos
Más informaciónEl subidón de las temperaturas golpea a los empleados más expuestos al calor: “Trabajas a costa de tu cuerpo”Correa es uno de los miles de repartidores —riders por su traducción al inglés— que trabajan a pesar de las inclemencias del tiempo. Los sindicatos laborales estiman que en España hay alrededor de 30. 000 recorriendo las calles.
Aunque gran parte de ellos están debidamente contratados por sus empresas de reparto, muchos se sieten desprotegidos ante las olas de calor y los récords de temperaturas que se superan cada verano. Basta entrar a cualquier grupo de repartidores en redes sociales para comprobarlo: “Al final del turno ya tenía dolor de cabeza, estaba agotado y notaba el cuerpo muy castigado por el calor. Esto no es solo cansancio del trabajo”, denuncia un trabajador anónimo.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





